Y Tú Qué ONNDA?

El duelo del que nadie habla: así impacta perder un bebé antes de nacer

Episode Summary

La tanatóloga Maricela Rivas explica por qué el duelo perinatal deja heridas emocionales profundas y cómo muchas mujeres viven este dolor en silencio. Un episodio íntimo, humano y revelador sobre la pérdida de un bebé antes de nacer. Perinatal Grief and Pregnancy Loss Healing This podcast episode explores perinatal grief, miscarriage trauma, pregnancy loss, emotional healing, and maternal mental health. Thanatology expert Maricela Rivas discusses grief management, symbolic healing rituals, emotional trauma after miscarriage, and the psychological effects of pregnancy loss on couples and families.

Episode Notes

En este episodio de Y tú, ¿qué onda? El podcast, Maricela Rivas habla sobre el duelo perinatal, un tema del que pocas personas hablan pero que afecta profundamente a miles de familias. Junto a Areli y Karina, comparte cómo una pérdida gestacional puede impactar emocionalmente a madres, padres y futuros embarazos.

La conversación aborda la culpa, el silencio social, la falta de empatía médica y las secuelas emocionales que muchas mujeres cargan durante años. También se exploran herramientas simbólicas y terapéuticas para reconocer a ese bebé, sanar el vínculo invisible y gestionar el duelo desde el amor y la conciencia.

Timestamps:

00:00 Introducción al duelo perinatal y presentación de Maricela Rivas

01:30 Qué es el duelo perinatal según la OMS

03:45 El silencio social y el miedo a anunciar un embarazo

05:30 El vínculo emocional entre padres e hijos no nacidos

07:45 Cómo una pérdida afecta futuros embarazos

09:50 Invalidación emocional y frases que lastiman

12:00 La “chispa de vida” y el vínculo invisible

14:15 Ritual simbólico y cómo darle lugar al bebé

16:30 Areli comparte su primera pérdida gestacional

18:45 El trauma emocional tras un aborto espontáneo

21:00 Cómo afecta la pérdida a la pareja

23:30 Señales de un duelo no trabajado

26:00 El orden familiar y las cargas emocionales

28:15 La experiencia personal de Maricela Rivas

30:30 Karina habla sobre su hija arcoíris

33:00 ¿Es importante ponerle nombre al bebé?

35:15 Qué decirle a alguien que perdió un embarazo

37:45 El duelo no se supera, se aprende a gestionar

40:30 Cómo cerrar ciclos y sanar emocionalmente

43:15 El aborto voluntario y el peso de la culpa

46:30 Las fases del duelo y la deshumanización médica

49:45 Cómo sanar y reconocer a ese hijo

53:00 Mensaje final sobre maternidad y duelo perinatal

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In this emotional episode of Y tú, ¿qué onda? The Podcast, grief specialist Maricela Rivas explains the hidden impact of perinatal loss and miscarriage trauma. The conversation explores emotional healing, pregnancy grief, future pregnancy anxiety, symbolic rituals, and the silence surrounding infant loss.

Hosts Areli and Karina also share personal experiences with miscarriage and discuss how unresolved grief can affect relationships, motherhood, and emotional well-being. A powerful conversation about acknowledging loss, healing emotionally, and giving space to invisible grief.

Episode Transcription

A continuación se presenta la transcripción literal y organizada del audio basada en las fuentes proporcionadas, dividida por interlocutores: Hablante 1 (Areli - Anfitriona), Hablante 2 (Maricela Rivas - Experta) y Hablante 3 (Karina - Coanfitriona).

Transcripción: El Duelo Perinatal - Sanando el Vínculo Invisible

(00:00) Bienvenida e Introducción Hablante 1: Bienvenidos a un nuevo episodio de Y tú, ¿qué onda? El podcast. Qué bueno que estás hoy con nosotros, porque especialmente hoy tenemos a una invitada extraordinaria y tenemos el honor de presentarles a Maricela Rivas. Ella es una profesional en tanatología, en terapia integral, tiene una trayectoria impresionante. En este episodio vamos a explorar de la mano de la experta este duelo del que hablábamos en el episodio pasado, que es el duelo perinatal, ese duelo del que casi nadie habla. Así que Maricela, bienvenida, gracias por acompañarnos.

(01:30) Definición de Duelo Perinatal según la OMS Hablante 2: Hola, ¿qué tal? No, yo encantada de estar aquí, muy agradecida por su invitación. Fíjate que la Organización Mundial de la Salud marca el duelo perinatal de la semana 22 de gestación hasta los 7 días de nacido. Hablante 1: Okay. Y desde ahí, yo creo que es donde empieza la mujer a sentir. Hablante 2: Desde el día uno que se da la chispa de vida en el momento de la fecundación, ahí ya hay un embarazo. Los mismos médicos dicen: "No, no fue nada." He escuchado ginecólogos más apegados a lo científico decir que era solamente un "producto". Para la mujer, obviamente, tuviste la ilusión de un embarazo simplemente con un positivo. En el momento en que llega a ti, tu cuerpo empieza a cambiar.

(03:45) El silencio y el tabú social Hablante 3: Y yo creo que también por eso muchas mujeres no hablan de esto, porque cuántas veces no hemos escuchado que dices de entrada: "No voy a decir que estoy embarazada porque no vaya a ser que pase algo". A veces real, no dices nada ni a tu familia ni a nadie. A veces tu pareja nada más se enteró y entonces ese duelo te lo guardas y en realidad no lo vives, ¿no, Maricela?. Hablante 2: No se gestiona y se vive en silencio. La base de todas las enfermedades y de toda situación crónica en nuestro cuerpo viene de eso, de vivir una situación en silencio, de vivirlo a solas. Más en la actualidad, las parejas han tomado la decisión de no dar el anuncio hasta que tengan los tres meses. Entonces si en esos tres meses no se logra, calladitos.

(05:30) El vínculo del alma y el duelo del padre Hablante 2: Cuando hay una vinculación de vida y este vínculo se rompe a través del aborto, de la manera en que haya sido, hay una pérdida de vida porque en ese mismo momento ya hay vida. Hablante 1: Y eso, Maricela, lo sabe el alma porque no es propiamente ni la mente, ni la inteligencia. Algo dentro de mí sabe que había esta vida. Hablante 2: Porque la vinculación es algo que no se acaba. No existen exijos, no existen expadres. Generalmente en este duelo nos abocamos más a la madre, pero también hay una pérdida por parte del padre. Él tiene la ilusión, la posibilidad de tener un hijo, haya durado lo que haya durado. El amor de una madre y un padre no necesita de un acta de nacimiento para que sea real.

(07:45) Memoria molecular y miedos en futuros embarazos Hablante 2: Lo veo mucho en terapia: madres que ahora están embarazadas y que pronto empiezan a experimentar muchos miedos y angustia, y resulta que tienen una pérdida de la que nunca hablaron. Cuando lo hacen consciente, se dan cuenta de que en este nuevo hijo están poniendo todo el miedo de la pérdida del pasado que no se gestionó. El cuerpo tiene memoria. La molécula tiene memoria. Hablante 1: Claro. Y entonces por eso es importante sí hablarlo, porque muchas veces a lo mejor podrían pensar cuando fueron pocas semanas que es darle vuelta a la página para no clavarse. Sin embargo, se quedan todos los sentimientos guardados.

(09:50) El entorno y la invalidación del dolor Hablante 2: Si llega otro bebé rápidamente, duele decirlo, pero llega a sustituir esa parte. A veces el hombre finge ser el más fuerte y dice: "No sucedió nada, vamos a darle a lo que sigue". Hablante 1: Y además, como él no lo llevaba, siempre en automático es: "Tú no sientes lo que yo siento". Hablante 2: Ni siquiera el mejor terapeuta va a saber lo que el otro siente si no se lo expresa. También es común que no sepas qué sentir porque te están diciendo: "No fue nada, el mismo doctor te lo dijo, oye, no seas exagerada". Ese discurso me lo llevo y digo: "Ah, no fue nada". No lo trabajé y muchas veces esa sensación me la llevo a los demás hijos o incluso a mi propia vida, abortando proyectos o planes (el famoso autosabotaje).

(12:00) La "chispa de vida" y la confusión mental Hablante 2: Hay un video de una inseminación artificial donde se ve cómo se ilumina el embrión cuando fecunda. Ahí está la chispa de vida. Si vivió una semana o 15 días, ya es un hijo tuyo. Tú no lo conoces, no tiene cara, pero la vida y el vínculo sí existieron. Cuando la mente no procesa lo físico por la falta de un cuerpo, se queda confundida y el proceso queda ahí atrapado. ¿Quién nos prepara para perder a un hijo? Nadie.

(14:15) Dar un lugar simbólico: "Almitas" Hablante 2: Necesitamos darle un lugar. No tienes que llorar por 20 horas, pero sí darle un acto simbólico: escribirle una carta, plantar un árbol, encender una vela. Tú ya tienes un hijo que no nació. En terapia sistémica se les llama "almitas". Hay una película, Soul, que marca cómo el camino es importante. Esta vida sí contó, este proceso sí fue importante.

(16:30) Relato personal de Areli: Primera pérdida Hablante 1: Para mí fue muy sorprendente que me doliera tanto. Yo tuve dos pérdidas. La primera, tuve el positivo en sangre, lo conté a los cuatro vientos. Diez días después empecé con sangrado. Fue muy sorprendente y muy doloroso emocionalmente, y me daba cuenta que el resto de la gente no entendía por qué me dolía tanto, decían: "Pues no pasa nada".

(18:45) Relato personal de Areli: Segunda pérdida y trauma médico Hablante 1: Me embarazo pronto después de eso. En la siguiente cita con el gine ya no había latido. Fue muy traumático porque el doctor me dijo: "Mira, tienes de dos: un legrado o bien te pongo una pastilla para que lo expulses". Así. Yo me quise tirar de fuerte y le dije: "Pues haga lo que tenga que hacer". Me fui a mi casa y empecé a berrear como loca porque sentía culpa, pensaba: "Lo maté", por haberme dejado poner la pastilla. Terminó en legrado, pero la pasé muy mal emocionalmente. Para el resto de la gente era: "¿Por qué te duele tanto?" y mi pareja me decía: "Nos volvemos a embarazar y ya", pero a mí me estaba partiendo en dos.

(21:00) Empatía en la pareja y cambios físicos Hablante 3: ¿Cómo recomendarías abordar esto para que la relación no se rompa?. Hablante 2: Al hombre se le ha educado para que no llore y para que sostenga a la mujer. Pero tu cuerpo sabe que la pérdida pasó. Es como cuando horneas una carne y luego un pastel de vainilla: el pastel huele y sabe a carne. En este "hornito" (útero) hubo otra personita, quedó algo de su información y energía. El padre no tiene las hormonas desbocadas, pero eso no significa que no le duela. Es su legado el que se rompió.

(23:30) Manifestaciones de un duelo no trabajado Hablante 1: ¿Cómo podría alguien identificar cosas en su vida que sean por un duelo no trabajado?. Hablante 2: Pérdidas financieras en general, cansancio, peso, miedo al compromiso. Un hijo y un negocio tienen la misma energía: son un proyecto. Cuando un hijo no nace, ese proyecto a futuro se acabó. Si la mujer quiere tratarlo y el hombre no, el proceso del otro es respetable, pero ella lo puede trabajar sola haciéndolo consciente y dándole un lugar en su corazón.

(26:00) El orden en el sistema familiar y los nombres Hablante 2: Hay que ubicar en qué lugar del sistema está. A veces el hijo que nace lleva la carga de ser el primogénito cuando en realidad es el segundo. Antes, si un bebé moría al nacer, usaban su acta de nacimiento para el siguiente hijo; esas son cargas fuertísimas. Una manera de hacerlo consciente es reconocer el lugar: si fue el segundo, si fue el cuarto. Dáselo tú a tus hijos.

(28:15) La experiencia personal de Maricela Hablante 2: Yo antes decía: "¿Por qué sufren tanto si ni lo conocieron?". Con el tiempo descubrí que tuve un embarazo del que no era consciente y era niño. Ahora digo: "Sí, tengo un hijo varón que no nació". Cuando le di un lugar, me dio mucha paz. Le dije a mi hija: "Tú eres la número tres" y ella empezó a llorar diciendo que no era la tres. La que seguía dijo: "Sí, ya soy la cuatro". Cada una se acomodó. Simplemente aligeras esa parte.

(30:30) Relato personal de Karina: Hija Arcoíris Hablante 3: Yo también tuve un aborto a las 8 semanas. Mi marido y yo nos quisimos hacer los fuertes. No lo compartimos con nadie, solo familia allegada. Hace un tiempo mi hija Aranza me preguntó: "Mamá, ¿yo soy una hija arcoíris, verdad?". Me quedé sorprendida. Ella misma le dio su lugar al hermano que no está. Para ella fue normal.

(33:00) Recomendaciones: Nombres y rituales Hablante 3: ¿Se le tiene que poner nombre al bebé?. Hablante 2: Se recomienda que sí. Si le vas a poner el mismo nombre al hijo que viene, no lo hagas. Ponle un nombre al que no nació porque en el nombre hay destino. Después de una pérdida, el siguiente embarazo es sumamente estresante porque tu mirada está en la pérdida, no en la vida nueva.

(35:15) Cómo acompañar a quien sufre una pérdida Hablante 3: ¿Qué se puede decir a una pareja que tuvo una pérdida?. Hablante 2: Evitar frases como: "Estás joven", "No tuvo ni latido" o "Qué bueno que fue rápido". Nadie sabe lo que el otro está viviendo. La mejor manera de acompañar es en presencia. "Estoy aquí para ti", "Te quiero". Hablante 1: Aunque sean dos semanas, tú ya eras mamá. La pérdida de un hijo es el dolor más grande porque es la pérdida de un proyecto a futuro.

(37:45) Gestionar vs. Superar Hablante 2: Una pérdida no se supera, se gestiona. El querer superar es mentira. ¿Cómo te va a dejar de doler un hijo? Aprendes a vivir con eso y ves qué sí te dio: la ilusión, el latido, la emoción de ser padres. Esa vida es producto de un amor, haya sido como haya sido. Se puede usar simbología: plantar árboles, usar huellitas de bebé en portarretratos, lanzar un globo.

(40:30) La liberación del alma y el sistema Hablante 1: ¿Es necesario recordarlo en aniversarios luctuosos?. Hablante 2: Cuando le dan un lugar, la energía cambia al amor y se cierra el ciclo. Le da luz al momento oscuro. El alma es sabia y se libera cuando lo haces consciente. Cuando en el cuerpo se corta una pierna, el corazón sigue bombeando sangre como si estuviera ahí. Lo mismo pasa con los hijos en el sistema. Al darle lugar, el sistema se relaja y se siente completo.

(43:15) El aborto decidido y la culpa Hablante 1: ¿Y si el aborto no fue deseado sino una decisión propia?. Hablante 2: Es lo mismo, pero con el peso de la culpa. Fisiológicamente y hormonalmente es igual. La diferencia es que la culpa cae doblemente y se vive más en silencio. Si te equivocaste en ese momento, eso no te hace una mala madre; tus condiciones te llevaron a esa decisión. Hoy puedes elegir el buen camino y la paz.

(46:30) Las fases del duelo y la deshumanización médica Hablante 3: En una pérdida reciente, ¿qué se hace con la culpa de "¿qué hice mal?"?. Hablante 2: Es parte del duelo. Enojo, culpa, tristeza... todo se potencializa. La culpa nos hace creer ilusoriamente que teníamos el control. Hablante 1: La OMS marca muerte perinatal hasta las 22 semanas, pero lo que se siente, se siente. Hablante 3: Falta humanización en los médicos. Lo ven como un "producto" o una "pérdida", no dicen "tu bebé". En el sistema de salud público pasan a la siguiente paciente como si nada.

(49:45) Sanación y Cierre Hablante 1: Por eso muchas mujeres se sienten deprimidas por años y no saben por qué. Yo trabajé mis pérdidas en mi maestría y antes de eso estaba enojada con la vida, con el doctor y con mi pareja. Hablante 2: Al trabajar el duelo, aligeras la maternidad y la vida de los otros hijos. Un proceso de duelo trabajado en terapia no debería durar más de un año. Nunca es tarde para tomar una terapia y reconocer a ese hijo que siempre estará en tu corazón.

(53:00) Mensaje Final Hablante 1: Médicamente, cuando lleno formatos, siempre sale la pregunta: "¿Cuántos embarazos?". Yo tengo claro que tengo tres, aunque solo un hijo nacido. Hablante 2: Si eres mamá y tuviste vida dentro de ti, ya eres mamá. Aunque no tengas a tu hijo en brazos, esa vida estuvo en ti y eres generadora de vida. Hablante 1: Qué bonito. Muchísimas gracias, Maricela Rivas. Compartan este episodio y nos vemos el próximo.