La maternidad real no es perfecta… y en este episodio especial del Día de las Madres, hablamos sin filtros sobre los miedos, culpas, presiones sociales y el amor más intenso que puede experimentar una mujer. Motherhood in 2026: Real Stories, Guilt & Love Special Mother’s Day podcast episode discussing modern motherhood, parenting struggles, emotional challenges, childbirth experiences, breastfeeding, working moms, parenting teenagers, family dynamics, and conscious motherhood in 2026.
En este episodio especial de ¿Y Tú Qué Onnda?, Jimena Aguilar, Karina y Areli Insunza abren su corazón para hablar sobre lo que realmente significa ser mamá en 2026. Desde el embarazo, los partos, la lactancia y las guarderías, hasta la adolescencia, las culpas y el impacto del mundo digital en la crianza moderna.
Las conductoras comparten experiencias íntimas, anécdotas divertidas, momentos difíciles y reflexiones profundas sobre la maternidad consciente, las expectativas sociales, la presión de ser “la mamá perfecta” y el proceso de sanar heridas personales mientras crían hijos en tiempos modernos.
Un episodio lleno de honestidad, emociones y aprendizaje para todas las mamás… y también para quienes buscan entender el verdadero reto de criar hijos hoy en día.
Timestamps
00:00 — Introducción y el impacto emocional de convertirse en mamá
02:00 — El miedo de descubrir que estás embarazada
04:00 — El “chip” de maternidad y los primeros cambios
06:00 — La presión social sobre lactancia y parto natural
08:00 — Experiencias con la Liga de la Leche y la crianza
10:00 — Ser mamá trabajadora y la culpa constante
12:00 — Guarderías, apoyo familiar y separación emocional
14:00 — Anécdotas de maternidad en el trabajo
16:00 — El papel de las abuelas en la crianza
18:00 — La ausencia de la madre propia y la maternidad
20:00 — Parto natural vs cesárea: experiencias reales
22:00 — El “lado B” del embarazo y la maternidad
24:00 — Adolescencia, mundo digital y nuevas generaciones
26:00 — Sanación personal, culpa y maternidad consciente
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In this emotional and honest episode of ¿Y Tú Qué Onnda?, the hosts share real motherhood experiences including pregnancy fears, childbirth stories, breastfeeding pressure, balancing work and parenting, raising teenagers in the digital age, and the emotional transformation that comes with becoming a mother.
The conversation explores modern parenting challenges, social expectations for women, maternal guilt, emotional healing, conscious motherhood, and the evolving role of mothers in today’s society. A heartfelt episode for moms, families, and anyone interested in parenting realities.
00:00 — Introducción y el impacto inicial de la maternidad
Hablante 1 (Jimena Aguilar): No manches, voy a hacer mamá, ¿cómo le voy a hacer?. O sea, yo sentía que no. O sea, que no sabía absolutamente nada. Pecho o el parto natural. Tienes que, o sea, parto natural porque es lo mejor. No te hagas e no le digas nada porque ella es de la liga de la leche, eh, no existe lo mejor. Lo mejor es de acuerdo a como a ti te va. A mí me va muy bien ahorita en la adolescencia porque tengo un adolescente dentro que la saco muy seguido. Entonces, Porque dicen que cuando los tienes naturales hay una especie de orgasmo posterior, pero no sí hubiera elegido. No, yo iba con mucho miedo a la hora de meterme al quirófano. Te digo, a lo mejor porque nunca en mi vida había estado en un quirófano para nada, entonces traía una incertidumbre. Mi corazón estaba todo lo que daba. Me acuerdo. Ser madre es uno de los retos más grandes que podemos vivir las mujeres. Entre una subida y bajada de emociones constantemente culpas, ansiedades, miedos, alegrías, tenemos de todo. Pareciera como que nos estamos volviendo un poquito locas, bipolares o no sé, le podríamos poner adjetivo calificativo que ustedes quieran y se imaginen. Sin embargo, también es una de las fortunas y del amor más grande que podemos sentir como como seres humanos y no lo sabemos hasta lo que lo vivimos. Por eso en este episodio especial aquí en Itú, ¿qué onda? Nosotras que somos también madres a toda madre, pues queremos hablar de el reto de ser madre hoy en día en este 2026. Chicas, feliz día de las madres para ustedes.
Hablante 2: Gracias. Nos vamos a festejar con un episodio especial del día de las madres. La verdad es que, como ya lo decías, Jimena Aguilar, es una de las experiencias más intensas que podemos vivir como mujeres o cuando menos que a mí me ha tocado vivir como mujer, llena de retos, pero también de un amor que no sabías que tenías ahí guardado. Qué intenso cómo se vive el amor en la maternidad. Dicen que es biología, mucho tiene que ver con la química, pero por otro lado hay un amor que te llena el espíritu, que te llena el corazón, que es inexplicable. Esa conexión, esa energía que mueve al mundo, que es el amor, que yo Sin duda les puedo decir que es la mejor experiencia que he vivido en toda mi vida. El amor más grande que siento y he sentido y lo mejor que me ha pasado es ser madre.
02:00 — Los miedos y las primeras etapas
Hablante 1: Qué bonito. Fíjate que yo creo que de los primeros retos de ser madre es ese, ¿no?. La carga emocional, porque viene todo desde el momento en que te enteras que estás embarazada, porque no sé a ustedes como les paso, ahorita contarán sus historias, pero yo me acuerdo que cuando recién la primera vez que me embaracé también me pasó con la segunda porque igual fue un poco inesperado, pero sí yo decía, híjole, iba del camino a donde me dieron el resultado a la casa pensando, "No manches, voy a hacer mamá, ¿cómo le voy a hacer?". O sea, yo sentía que no, no, o sea, que no sabía absolutamente nada. Todavía me siento así, por cierto, pero en aquel entonces sí me llegaron un chorro de miedos. Sí, estaba super contenta, lloré, pero también me decía yo, "¿Y cómo le voy a hacer? ¿Y qué va a pasar entonces? ¿Y qué voy a tener que aprender?". O sea, son muchas un muchas emociones al mismo tiempo que nos pasan en cada etapa de nuestras vidas con nuestros hijos. Por eso digo, desde que te enteras que estás embarazada.
Hablante 3: Sí, claro. Son diferentes etapas. El tema es ese. Justo la maternidad es un regalo y algo maravilloso que se experimentará hasta el final de nuestros días, porque dice mi santa madre que tiene a hijos de 60 y tantos años y yo que soy la más chica, que nunca se deja de sentir esa sensación de querer saber dónde están, qué están haciendo, esa preocupación, por así decirlo, pero entonces tampoco ese amor. Entonces, lo iremos descubriendo. Yo tan solo llevo 19 años de debutar como madre y insisto, eh han sido los mejores años de mi vida, muy intensos, los primeros Los últimos han sido maravillosos. También me dirán ustedes qué etapa de sus hijos. ¿Cuánto tienes de ser madre?.
Hablante 2 (Karina): Yo tengo 13 años de ser mamá.
Hablante 3: 13. Sus hijos mayores tienen 13 años.
Hablante 2: Sí, 13 y 11. 13 va a cumplir 12. Están seguiditos. Mis hijos están seguiditos. Me los aventé en uno trasad y la cuarentena. Casi casi. Eh, fíjate, yo también la parte en la en la maternidad en mí, como dices tú, es una una etapa bastante bonita y y siento yo que es un chip que tenemos activados las mujeres que decimos a veces, este, no la voy a armar cuando está soltera. cuando dices tú, "No me veo como mamá.". Pero cuando llega la maternidad a tu vida, es un chip que cambia totalmente tu perspectiva, cambia también tu forma de pensar, camb obviamente llega la madurez también este a esta etapa de la mujer, ¿no?. En todas, no, pero igual este sí, o sea, así yo lo siento, así lo he vivido y este también como este Jimena eh estamos en la preadolescencia, casi ya adolescencia, es una etapa de retos muy fuertes para nosotros.
04:00 — El mundo digital y la adaptación por naturaleza
Hablante 3 (Areli Insunza): Areli Insunza. Eh, yo lo comentaba con ustedes antes de empezar el el el episodio este de que eh Siento que está más intensa la situación ahorita. Empieza lo bueno en esta etapa. Entonces, y con el mundo digital que nos está tocando ahorita. Pero fíjate que eso que dices del chip, yo también lo considero que es así porque igual yo era cero niñera antes, ¿no?. O sea, digo, no es que lo sea ahora, pero sí cambio mucho mi forma de ser a raíz de que me convertí en mamá. Es más, desde que me convertí en tía por primera vez, tía cercana, o sea, hija de mi hermana, que era como a la que yo veía como, ay, mi hija y hasta la fecha, ¿no?. Mis sobrinas las adoro y todo. Claro que nunca es lo mismo cuando ya te conviertes en mamá. Que me acuerdo que yo decía, "No, es que no sé nada, no sé nada.". Y me metí, me acuerdo al quirófano así con mucho miedo porque dije, "¿Qué va a pasar?". No sabía lo que iba, gracias a Dios nunca había estado en un quirófano hasta esa vez que me hicieron la cesárea. Entonces, iba con mucho miedo. De hecho, toda temblorina terminé ahí. En fin, pero efectivamente en el momento en que me entregaron a Pablito, me acuerdo perfecto porque además me grabaron porque yo en ese entonces estaba trabajando en televisión, entonces me fueron a cubrir el parto. Ahí está en YouTube, el parto de Jimén, el parto de Pablito Gómez Aguilar, ahí sale aquí en YouTube. Y este, entonces cuando me lo ponen en mis brazos por primera vez, te juro que fue así, o sea, parece de chiste, pero Inmediatamente supe qué hacer, o sea, no es que sea la mamá perfecta ni mucho menos, sino que supe reaccionar como mamá, cosa que me daba mucho miedo porque yo decía, "Es que como soy cero niñera, nunca me meto en esos rollos, yo no voy a saber cómo qué hacer, cómo cargarlo, cómo darle de comer, cómo todo.". Sin embargo, es algo que por naturaleza se te empieza a a empiezas a sacar, pues, ¿no?. Y empiezas a, en mi caso, yo sí, a disfrutar de la maternidad. Obviamente si hubo retos también importantes como esa presión social, que es otro reto de la maternidad en todos los aspectos, porque desde que naces tienes que darle pecho. Y si no le das pecho, yo sí le di, ¿eh?. ¿Por qué no le das tu pecho?. O el parto natural tienes que, o sea, parto natural porque es lo mejor. No te hagas.
06:00 — Expectativas sociales y la "Liga de la Leche"
Hablante 3: No le digas nada porque ella es de la Liga de la Leche, eh, mi amiguis.
Hablante 1: No, no. Sí, pero para mí No, no, no, no. Pero, pero me refiero que sí, el que Bárbaras es el comentario que te hace todo el mundo con lo que sea, o sea, con si le das porque le das, si no le das porque no le das. O sea, siempre hay un que bárbaras de de hacerlo mejor como madres, pero la verdad es que todas somos perfectas madres de acuerdo a lo que hayamos elegido. O sea, no hay la madre que no sea una buena madre. El tema es que hay unas expectativas sociales sobre lo que tendría que ser, pero la verdad es que lo vivimos diferente. Eh, tiene que ver con el hijo, tiene que ver con tus circunstancias personales, tiene que ver con tu pareja, si estás soltera, si estás en pareja, si tienes el apoyo de tus padres. Hay 1 cosas a tomar en cuenta. Por ejemplo, una de las cosas que yo esperaba, y ya lo dije previo y no me rajo, es la mejor experiencia que he tenido. Sin embargo, yo les digo que yo esperaba que me pusieran a la criatura y tarán, algo maravilloso brillara y yo tengo que sentir era una, o sea, hace ratito estaba sin él, ahorita estoy con él, un pegoste nuevo que aquí está, o sea, no fue una cosa inmediata que yo dijera en las películas, o sea, es como algo maravilloso pasa. La verdad es que en mi caso no me convertí en madre en el camino, una madre muy entregada, honestamente, pero en el camino, o sea, y ya en ese momento no sucedió algo extraordinario, era como un día más donde además yo estaba pariendo y fue muy padre. Ya al ratito ya fue fue como que me empezó a caer el 20, ya empezaron a llegar mis familiares. Yo tuve algo que la verdad si no lo si están embarazadas y lo pueden hacer, se lo superreomiendo, que es el método canguro. Esa también fue una experiencia extraordinaria que te ponen al bebé cuando recién eh sale de la panza piel con piel, o sea, tú desnuda, él desnudo y no te lo separan por un lapso de 24 horas, o sea, no no se quita de tu pecho por 24 horas, por lo tanto los familiares no lo podían cargar, entonces era como ay, lo quiero cargar, ¿no?. O sea, yo sí ¿Sabes qué? Padecí mucho justo al a la inversa. Eh, ustedes pensarán que con el tema de la Liga de la Leche mi reto estuvo en en juzgar a las demás, ¿no?. Al contrario, yo me sentía como muy juzgada porque las enfermeras me decían, "¿No le vas a dar biberón?". O sea, ¿estás segura?. No, no le voy a dar biberón. O sea, la parte yo con decidida, o sea, no, yo iba muy cocahuachada de lo que iba a hacer, eh, decidida que no le iba a dar biberón en el hospital. Entonces había el comentario de, "Y aparte, siendo yo una madre primeriza, no se va a llenar, algo le va a pasar al bebé. Por mucho, por mucho. Yo fui a la Liga de la Leche todo el embarazo, cosa que les fíjate, yo fui a la Liga de la Leche solamente hacer una entrevista por en aquel entonces cuando cuando nace Pablito, yo estaba trabajando en TV Azteca, entonces fuimos a hacer un reportaje de eso y entonces llego yo con mi hijo en el portabebé y con mi pañalera con todo lo que era de échela la lumbre, ¿no?. Yo traía chupones, traía biberones, traía la fórmula, traía de todo así, ¿no?. Y entonces cuando llego, antes de que hiciera la entrevista a la directora, pues estaba ya el círculo, como que tenía la reun ahí no sé me dijeron, "Pásale, siéntate.".
08:00 — Anécdotas de crianza y la etapa "cositas"
Hablante 3: Y yo ah, yo pensé que ibas a decir con la estu no estaban pues ahí platicando todas y era como así tipo pues no sé, cada una contando su historia. Entonces me invitaron a que yo también lo hiciera mientras hacía la entrevista y llego yo y pues yo así de que híjole, todo lo que traigo ahí me van a crucificar aquí. Y efectivamente sí, muchas porque en eso que estaban todas de que no, yo jamás en mi vida le pondría chupón y no sé qué la otra no. Yo biberón cero, nunca es lo peor que puedes hacer en el universo. Me toca a mí, ¿no?. Y yo le doy y en eso empieza a llorar el Pablito y yo así de que qué hago. calmado. O sea, no era que fuera muy apegado al chupón, pero eventualmente si estaba yo trabajando porque lo traía para todos lados conmigo, pues sí le ponía el chupón o le daba viví y pues se calmaba, ¿no?. Y y yo no queriendo sacarlo porque dije, "Me van a correr de aquí y todas así viéndome, ¿no?. Esperando a ver cómo reaccionaba y hasta que me dice una, si quieres este darle el chupón, dáselo, no importa, ni modo, me decía así, pero y yo no no lo ocupa y el palito. y este y bueno, hay cosas, ¿no?. Cada quien obviamente como como te ayude a sentirte más eh más tranquila tú como mujer. Creo que eso es lo mejor porque Y hay muchísimas dudas. Yo sí me agarré leyendo libros y buscaba muchos artículos en internet y platicaba con muchas amigas que ya estaban en esa etapa. Claro que nunca es la misma hasta que tú lo vives, ¿no?. Vives esa etapa. Pero el tema del el reto emocional creo que yo es el principal y no nada más de cuando reciente embaraza, sino de toda la vida, como dices, porque podrán tener 20 años, pero el tema de la preocupación y de que qué están haciendo y todo eso, yo creo que siempre lo vamos a tener. Ahora, de estos 13 años que ustedes tienen siendo madres, ¿cuál es la etapa que más les ha gustado?. Porque ahí también tiene que ver con la personalidad y ahorita lo vamos a ver. A ver, Karina, tú.
Hablante 2 (Karina): Ay, mira, fíjate. Ahorita que yo veo este que me ha pasado lo de la etapa de la primavera y todo eso de este yo soy una mamá muy cositas, o sea, a mí me encantaba el kinder de hacerles el disfraz de la de la florecita y mi hija iba como la mariposa más bonita. Lo siento, pero sí es cierto. Mi hija iba la mejor caracterizada, le hacía hasta veía videos para hacerle pintacaritas de mariposas, su su traje de mariposa. Mi mamá lindísima todo el tiempo me ayudaba a confeccionarle sus disfraces.
10:00 — Trabajo y lactancia: Un reto constante
Hablante 1: Oye, que Pero fíjate, esa es parte de la presión también que nos dejan a las mamás. que no somos cositas como tú, porque por ejemplo mandar a la niña o al niño al festival y con todas estas cosas y aparte a la parú también trabajabas, ¿no?.
Hablante 2: Sí, no trabajaba y yo era de que les hacía todo, o sea, igual piñatas que les hacía. Yo hacía la piñata, yo hacía la piñata. Pero pues vuelve a hacer, o sea, y no, pero déjame terminar esa parte porque ahora que ya los veo ya más grandes, ya están en preadolescentes los dos, ya van a cumplir 12 años Arat y Aranza ya tiene 13 y este ya de que ay mamá no este no es que tú con la piñata Así como el ch los niños ya del kinder y yo, ay, esa etapa fue tan bonita para mí, tan llena de de ilusión. Obviamente también la la de más chiquitos, pero esa esa etapa yo la disfruté bastante.
Hablante 3: Claro, es que depende de la personalidad. Y aquí lo padre es que nos damos cuenta que en este camino nuestros hijos tienen su propia experiencia y nosotras como madres tenemos la nuestra, realizamos cosas a través de ellos. Por ejemplo, yo ni cositas ni eh ni toda esta parte de de lo académico. Entonces, yo Jamás me senté a hacer una tarea con ellos. Jamás. Entonces, te te das cuenta que las mamás que son o muy intensas o exigentes con la parte académica o bien que lo disfrutan, porque cada quien tiene que ver con su propia personalidad. O sea, no es no es que es que yo lo hago así porque es lo mejor, no existe lo mejor. Lo mejor es de acuerdo a como a ti te va. A mí me va muy bien ahorita en la adolescencia porque tengo un adolescente dentro que la saco muy seguido. Entonces, nos identificamos, somos uno mismo. Entonces, la verdad es que fue Muy padre. Yo disfruté enormemente su infancia, pero fue muy retador. Fue de mucha autoexigencia yo trabajando, deseando estar con él 247, deseando quedarme prendido de la chichi las 24 horas. No me fue posible. Me dolía mucho tenerme que ir a trabajar y dejar a mi hijo porque fue lactancia exclusiva.
Hablante 2: ¿Hasta qué hasta qué edad dejaste darle?.
Hablante 3: De pecho le dejé dar tres a los 3 años.
Hablante 2: A los tres años. Yo Arata a los dos.
12:00 — El dilema de las guarderías y el apoyo de las abuelas
Hablante 3: O sea, Areli casi quería darle la mordida a la galleta y luego ir deseaba porque lo vi mucho en en mis compañeras. Yo dese que lo hizo, que el niño anduviera jugando, corriendo, viniera, se prendiera y siguiera jugando y otra vez, pero yo lo veía ya grande, no ha habido quienes hasta en el kinder siguen con tomando pecho, pero bueno, el punto es que lo disfruté mucho, pero con mucha presión porque yo tenía que trabajar y y deseaba no hacerlo y no pude no hacerlo, tenía que seguir trabajando. Entonces, fue padre y fue todo, pero me angustiaba mucho, lo vivía con mucha presión, si le daba gripa, casi me hacía loca, o sea, fue muy estresante para mí, fui muy Ah, no, si esa parte también es sí es complicada para las mamás que trabajamos. Sí, es sí es bastante pesado y complicado. ¿Dónde dejas al bebé?. Por ejemplo, mis hijos fueron de guardería hasta los 4 o 5 años de edad, desde los eh 42 días de nacido, cuando ya cumples la cuarentena, que que ya regresas a trabajar, e, tu hijo va a la guardería y cómo dejas a ese eso debería de cambiar también aquí en México, porque en otros países sí les dan licencia, a veces hasta de un año, eh, digo, no sé si es demasiado, pero yo creo que, o sea, si es estar presente la crianza de tu hijo en estas primeros años que son tan importantes O sea, en México te dan son 90 días, ¿no? Lo que te dan. Entonces tienes que tomarte antes del embarazo y luego los otros cuando dos meses antes y dos meses después, algo así.
Hablante 1: No, no, no son tr meses en total, 90 días. Se supone que tendría que ser un mes y medio antes, un 45 y 45. En muchos de los casos se hacen acuerdos con la empresa con la que tú trabajas y entonces dices, "¿Sabes que? Yo voy a trabajar hasta el último día para irme los tres meses a estar con mi hijo.". Que no todos te lo permiten. Yo quise hacerlo, pero no. No te dejaron. No, no pude. Yo sí me Yo sí trabajé un día, el siguiente día parí, por ejemplo. Ay, no, yo no pude, de verdad. Sí, era muy complicado mí traer este semejante panza, pero no hice mucha panza, pero igual sí era bastante pesado. Sí. Lo que pasa es que yo también eh a mí yo cuando dejé de trabajar en el primer embarazo fue casi casi porque me dijeron, "No, hija, no vaya a ser que nazca aquí en el foro y y no, mejor ya vete.". Y fue también muy, o sea, faltó muy poquito para que naciera, pero aún así digo, yo tuve la fortuna de que con mis hijos mi trabajo me ha permitido que anden conmigo, sobre todo a Pablito el primero le tocó mucho desde bebecito, por eso lo traía a todos lados con el portabebé, todo el mundo la lo cuidó radio. Mis hijos también son niños radio, los tuyos también son niños radió también todo el mundo lo cuidaba y así.
14:00 — Anécdotas en el trabajo y el papel del pediatra
Hablante 1: Me acuerdo que fíjate, esa es otra porque luego como mamá primeriza y a veces que quieres toda piqui de que no. Yo seguía las instrucciones del pediatra así él me decía, yo lo hacía para mí, el doctor ginecólogo y después el pediatra para el bebé, que sí se los recomiendo porque en esa etapa, sobre todo cuando eres primeriza, todo el mundo te da consejos que seguramente los hacen de mucho corazón, pero yo me acuerdo Pablito tenía como dos meses y en una eh reunión que hubo ahí estaba la familia y todo el mundo me decía qué hacer, cómo cargar lo que y no ponlo acá y lo movían y yo entre que estaba en medio depresión postparto y no que me daban en esos días. Sentí que iba a explotar porque dije, "¿Qué hago?". No. Y me acuerdo que me salí tantito de donde estaba y yo así que llore. Esas emociones que me agarró la primer semana. Afortunadamente fue nada más esos días. Lo detecté también que estaba pasando por eso y luego se me pasó. Sí, me pasó también a mí, pero sí me sentía superabrumada de no y hasta que una persona me dijo, "A ver, hija, ni te estresas. Yo sé que todos te queremos. Tú hazle caso a lo que te diga tu pediatra.". Punto. Ni la suegra, ni la mamá, ni la abuelita, ni la lo que te diga el pediatra. Y así fue. Y la verdad es que gracias a Dios, todo bien. Entonces me lo llevaba, pero sí de que me decían, "No le des tal cosa.". O por ejemplo, yo todavía le estaba dando este pecho porque fue que regresé a trabajar y me lo llevaba al trabajo. Entonces, en lo que yo estaba grabando, me lo cuidaban ahí en recepción estaba una chava, a veces estaba ya después encontré una persona que iba conmigo, pero yo quería que anduviera conmigo todo el tiempo, ¿qué me importa?. No. Y entonces salgo y de repente ya más grande me decía la de recepción, "Le encantó el pastel de tres leches el yill yo, pero ¿qué le decía si me lo estaban cuidando?". Y yo, "Ay, no le he dado eso nunca en mi vida.". No, no, superb. Y al rato ya más grandecito. Le encantó el tamal de puerco, no sé, se lo acabó y yo, no, bueno, y de repente me mandaban fotos y aquí estamos en el Starbucks todos con el Pablito, o sea, era una cosa que se volvió porque ahí creció, o sea, sobre todo el Pablito, te digo porque fue como los primeros años que le tocaron ahí los 4 años era de todo el mundo lo traía el director que en ese entonces estaba ahí también le tenía en su oficina un fi con juegos y él hacía sus juntas y el Palito ahí. La verdad es que fueron muy lindos conmigo en esa etapa porque les tocó todo eso y tuve la fortuna porque entiendo que no cualquier empresa te permite hacer, que ese es un reto bien importante. Por eso yo voto de que deberían de dar más tiempo de de licencia y también a los hombres porque en pareja ayuda mucho o o espacios, por ejemplo, guarderías cercanas o que la empresa tenga una guardería.
16:00 — El sentimiento de culpa y la sabiduría de la abuela
Hablante 3: Yo deseaba enormemente una guardería. Yo trabajaba en una institución pública la yo deseaba que en la torre académica hubiera una guardería y yo decía, "Mira, lo dejo, ta ta voy y hago, produzco, soy feliz.". Porque sentía, tranquila, porque la verdad es que sentía que algo se desprendía de mi corazón al tenerlo que dejar en otro lugar. De verdad, yo la verdad es que a la al Igual al mes y medio, al mes me hablaron de la guardería porque yo empecé a trabajar superrápido. Me hablaron la guardería y ahí voy. No, mi reina, no pude dejarlo. Tuvimos este tres días de adaptación que le llaman. Entonces el primer día Areli en un cuartito especial y el y el Andrés así, "Llama, no pude, no pude, no pude.". Estaría todos los días llorando porque el primer día pasamos no sé cuántas horas, el segundo más y ya se suponía que ya lo tenía que dejar al cuarto día irlo dejando. No, no, no, mi corazón era una sala. Aparte siempre mi hijo fue pequeño, o sea, Entonces tenía un mes y medio, imagínate, y era una sala que estaban desde recién nacidos hasta un año, o sea, todas las toda todo el plevero eran 20 criaturas y eh había el que gateaba, había el que pegaba, había el que jalaba, nunca los agarraban, nada más estaban en el portabebé y tenían un unas actividades, todo bien, o sea, tenían actividades de los sacaban, comían, hacían. Entonces, yo decía, "¿Pero este está recién nacido, ¿quién me lo va quién lo va a abrazar?". Y ahora yo con la onda de la liga de la leche de hacer colecho, yo Yo dormía con él, pasaba con él en el pecho, o sea, una onda completamente diferente. Pensar en dejarlo a que nadie lo tocara. No, no, no, no puedo con esto. No. Y lo que lo que dije que jamás en la vida iba a ser hice porque mis hermanas, que todas son mayores que yo, me decían, "Es que espérate, ¿no? En amenaza, el día que nazca el bebé tu vida te va a cambiar.". No, él se va a adaptar a mi vida. O sea, yo, yo mujer empoderada new yorquina, yo me creía cosmopolita, pues. Entonces, no, él se va a adaptar a mi vida. Yo, la mujer fashion cuando de televisión, voy a ir, voy a venir. No, no, no, no. Todas mis palabras me las tragué, pero así, pero inmediatamente. Salía llorando todos los días hasta que el padre, mi hijo, casados en aquel momento, el y yo me dijo, pues es que no lo tienes que dejar, si no lo quieres dejar, no lo dejes. Que lo cuide mi mamá, ya te lo dijo, no sé qué. Terminó criado de abuela. O sea, lo que te repito, jamás creí porque me parecía lo más retrógrada ni al caso. No, no, no, no, no. Dios me dio ese regalazo porque es la mejor abuela del mundo mundial. Es un regalo de la vida que me dio porque Mi hijo estuvo ahí hasta los 12 años.
Hablante 1: De hecho, un saludo a la abuela común. No es común que la que la que la la mamá, o sea, de la mamá del papá sea como que la la cuidadora, ¿no?. La que te apoye, la que te Pero es super bueno tener ese apoyo de confianza, porque además dejarlo en una guardería que me imagino lo viviste tú, es como el miedo de y si le hacen algo y es que hemos visto tantos videos de gente desgraciada ahí en las guarderías que la neta sí da miedo eso.
Hablante 3: Y aparte yo quería que lo quisieran, pues, o sea, no nada más quería que lo cuidaran, o sea, yo quería que lo abrazaran, que lo tocaran, que oa petición estaba intensa, pero mira, Dios que es bondadoso que me lo cumplió porque de verdad tiene tengo a una mujer inmensamente sabia que además de cuidarlo yo agradezco que jamás escuchó una palabra de grosería, jamás lo agredieron, jamás nada porque la abuela es una supermujer, o sea, de verdad, no, no, no. Yo estoy sumamente agradecida.
18:00 — Los retos del parto y la ausencia de la madre propia
Hablante 1: Sí, fíjate qué bonito eso también. Yo también tengo la la fortuna de que en mi caso, como mi mamá ya no vivía cuando cuando yo tuve a Pablito, bueno, ni a Lucía, pues, pero sí mi primer embarazo. Mis suegros, los dos, eh, han estado incluso más al principio que mi papá, porque mi papá no vivía donde yo estaba tampoco y entonces les tocó, o sea, que yo me yo me incliné mucho a mis suegros y los veo por eso como mis papás y ellos se se sienten con esa confianza y ese amor de que crecieron con ellos mis dos hijos. Eh, los han cuidado desde chiquititos. Yo así de que, señor, voy a voy a ir de shopping para para el bebé y me lo cuida y esto y hasta la fecha ellos están ahí y han estado en cada uno de los momentos especiales. Obvio ahora mi papá también, pero en ese tiempo al principio que era difícil porque Yo tenía pues no tanto, bueno, sí, algunos años, pero no eran tantos que mi mamá había fallecido y este tema que te pega más porque te conviertes en mamá y entonces justo entiendes lo que es ser mamá y y a mí me llegaban todavía no est unos te caen, ¿no?. Estos 20 de híjole, mi mamá y cada que me pasaba algo digo, híjole, ahora entiendo por qué me decía esto o hacía esto, ¿no?. Y y claro que me hubiera gustado que me viera en esa etapa y que me viera en esa etapa ahora, pero sí agradezco el que tenga yo a mis suegros y que me hayan ayudado todo este tiempo y que hasta la fecha sí sigan ahí presentes. ¿Te pegó más duro la falta de tu mamá a raíz de que tú te conviertes en madre?.
Hablante 1: Sí, sin lugar a dudas. Sí. Eh, porque entendí cosas, pues. O sea, bueno, pero fue fue para bien esa parte de entender, pues, ¿no?. Que obviamente conforme yo me voy haciendo más vieja, ¿verdad?. Pues ya me van también cayendo muchos 20es, pero sí el convertirte en mamá y en esa etapa que normalmente tu mamá es quien está contigo. Claro. Sí, sí. La neta sí me pesó. Digo, está mi hermana, que mi hermana también estuvo mucho conmigo y me ayudó mucho, pero pues no hay como la mamá siempre. Ay, ¿no les ha pasado también que ese desbloquearon. Para mí, en lo personal, yo soy una una persona como muy muy miedosa para muchas cosas como fuertes, ¿no?. Y yo decía, "Ay, un parto jamás.". O sea, no lo haría. Qué miedo.
Hablante 2: Sí, mis dos hijos son fueron de parto natural. Este, yo primero buscaba una cesárea y el doctor este que me atendía me dice, "¿Pero, pues, ¿cómo? A ver, explíame por qué quieres una una cesárea. Si tú eres una mujer muy sana, eres una mujer con este Ajá. Esas caderas que tienes mujer. Que te conocía que por ahí no va a haber problemas. Entonces, pues me impulsó para que que sea si Si no tenía ninguna complicación mi embarazo, ¿por qué iba?.
Hablante 1: Porque Karina, porque dicen que cuando los tienes naturales hay una especie de orgasmo posterior, pero no sí hubiera elegido natural.
Hablante 3: No, no, no. Un éxtasis, un éxtasis emocional porque hay unas hormonas que se generan posterior. Digo, no sé si te así. Ándale. O sea, hay como una serie de hormonas que se generan para que pueda salir el bebé por el canal de parto, que es una euforia muy grande que se siente.
20:00 — La experiencia del parto y el "Lado B"
Hablante 1: Descríbenos tu parto, amiga, porque yo solo lo he visto de verdad. O sea, en las películas ya sabes que llegan de ah, si es así. Pues es el el miedo más desbloqueado y característico de la maternidad, el tener un hijo por porque cuando estás estás en la adolescencia, estás es chavita y dices tú, yo no como o ves un ves un parto, dices tú, no, yo nunca es posible me va a doler. El dolor menos fuerte es el que por donde sale el bebé. O sea, los dolores más fuertes son los de las contracciones que es lo que duele más. Fíjate que no lo había no lo había escuchado, pero ahora que lo mencionas, o sea, pues lo que pasa es que de tanto dolor ya no si, o sea, se te olvida que se está abriendo por allá el túnel. Si había dolor a la hora de no, o sea, se pone laxa la vagina de tal suerte que sale. Exactamente. Exactamente. Y obviamente el cuerpo, las caderas, las caderas se abren, las caderas no mienten. Las caderas no mienten y se se abre. O sea, es un proceso natural y es todo el proceso natural en mis hijos, por ejemplo, el hecho de de que los niños nacen por parto natural, son niños más sanos. Claro, son niños más sanos y tienen este el estómago este no tienen problemas eh no ellos nunca han sido problemas de de intolerantes a la lactosa. Nunca fueron ellos. Leche materna a libre demanda. Este, ya cuando les cambié fórmula Aranza, por en caso de Aranza, porque me embaracé bien rápido cuando tenía 8 meses. Claro que sí. Okay. Entonces tuve que dejarle dar pecho. Entonces ella dejó de tener el el lactancia de mamá por por las hormonas, me dijo el doctor. A mí me dijo el doctor que generas bastante carga hormonal que puedes pasársela al bebé.
Hablante 1: Oye, eso se habla mucho en el caso del parto de parto natural y se me hace raro. Te digo que bueno que tu doctor te lo dijo también así porque en México es mucho muy común que de hecho los doctores desde el principio te dicen que va a ser cesar. Me dijo el doctor, que en México eh eh las mujeres deciden tener cesárea y es como que me dice es una operación eh mayor, dice, es una operación con bastantes riesgos. Entonces, tú sabes qué riesgos quieres tomar, me dice, por ser una mujer sana, que tienes todo para tener un parto natural y yo, es que está bien, dije yo, bueno, me voy a aventar y no sabía ni a que a lo que iba. Ya estaba en el en el en la sala de expulsión, en la cama de expulsión, así le llaman. Y le digo yo, doctor, por favor, ya no quiero, no quiero. Siempre no, siempre no, dijo mi abuelita. que siempre no. Claro que no. Ya estás aquí, mira, ya estás, ya no puedas, no nos podemos hacer para atrás. Era bien este sentiste cuando salió tu bebé.
Hablante 2: Pues es que entre este como alivio porque era un dolor tan fuerte lo que lo que eran las contracciones y el de ayo a mi niña, este, ya ves que salen como moraditos y yo, doctor, se está ahogando. No, ¿cómo crees que se está puro puro regaño tuve con el doctor?. Bueno, nos llevamos mucho con el con el doctor que atendió mi parto este y me fue muy bien, gracias a Dios, en los dos y los dos embarazos ser sanos, saludables. Ya. Eh, no tuve ningún achaque. Es muy bonitos, la verdad. No, por ejemplo, el lado B del embarazo. Es que hay de todo en la viña del Señor. Me fue de la Resi. O sea, si ustedes Yo pensaba porque veía las novelas mexicanas que decían, "Ay, está embarazada.". Iba y vomitaba y ay linda. Está embarazada y vomita porque está embarazada. No, hombre, no manches. Yo tuve náuseas hasta los 4 meses, una cosa horrorosa. Me sentía fatal. No te puedo explicar lo malo ni nada. sentía pues y además una sensación de malestar permanente, o sea, y no es que ah es que me siento así porque estoy embarazada y como está estoy embarazada se siente bonito, no estoy, o sea, me siento así, me siento enferma, me siento con náuseas, canas de de estás disfrutando. Fueron 4 meses tremendísimos. Yo me quedé espantada del embarazo y yo decía, "¿Por qué no dicen que se siente tan horrible? ¿Por qué dicen que ay, qué bonito estar embarazada?". Si para mí fue, no, yo no tuve una panza muy grande, por lo tanto, no, nunca fue el tema del peso, no me sentí pesada, pero El malestar que tuve los primeros 4 meses para mí fueron horribles.
22:00 — Cesáreas, miedos y el reto de ser madre hoy
Hablante 1: Hor que a lo mejor no lo dicen porque tampoco no todo el mundo lo vive. Por ejemplo, yo, gracias a Dios, mis dos embarazos también fueron así de que sanos, nunca pase nada. Las mías, las dos fueron cesáreas. Gracias a Dios, mis dos hijos también son sers sanos. Siempre lo han sido y espero que así sigan siendo. Pero sí, por ejemplo, yo me acuerdo con el primer embarazo que fui y también a mí me desde el principio me dijeron, "No, pues la cesárea tal tiempo.". O sea, sí me preguntaron, "¿Tú qué prefieres?". Y yo, "No, pues natural.". Pero por dentro yo decía, "Que me digan cesárea porque me daba más miedo lo del parto natural.". Y yo me esperé y me esperé y ya el último me dijo el doctor doctor, no sabes qué se iba a ser cesárea porque el doctor iba a salir del país. Entonces me dijo, ya sabes, por seguridad. Y yo esa parte sí la tomé como muy en consideración porque sí, yo sé que a veces, o sea, los partos naturales pues sí es muy bueno y pues en Estados Unidos todo el mundo los tiene así, ¿no?. Ahí a veces se pasan de lanza hasta que deciden que va a ser cesárea, pero de que me decían, bueno, cualquier urgencia ya estamos preparados para recibir al bebé con todo el equipo, con el personal laalala, entonces vas como un poco, entre comillas, a lo seguro, aunque claro, la cesárea es riesgosa por la cirugía que lo que implica, pero sí, yo iba con mucho miedo a la hora de meterme al quirófano. Te digo, mejor porque nunca en mi vida había estado en un quirófano para nada. Entonces traía una incertidumbre. Mi corazón estaba todo lo que daba. Me acuerdo y y yo además cuando están porque aparte es que te duermen pues de la cintura para abajo. Aparte me acuerdo, o sea, mi esposo en esa entró porque le le dieron chance de entrar, él iba vestido como de doctor para que lo dejaran entrar porque en México no te dejaban que entraran los esposos, porque luego se desmayan, ¿no?. Entonces, y yo, pobre de ti, que te desmayes, qué oso. Y la total que entra vestido de doctor y todo y pero cuando entra pues está todo el quirófano y había mucha gente, o sea, los doctores y no sé, gente ahí y yo había está como de como tortuga así de de y este y yo, okay, y los doctores platicando como si nada y todo. Y luego me acuerdo cuando ya me empezaron a hacer como ya que me empezaron a abrir, yo sentía y sentía que mi corazón estaba como muy acelerado y cuando sacaron al Pablito, sí me acuerdo que sentí como que si alguien se hubiera como aplastado te hacen. Claro. Y yo así sentí y ya me ya se empezó a escuchar que lloraba el el Pablito, nada más que en el primer embarazo, no sé si fue la anestesia o algo que bueno, el doctor me dijo que no, pero yo sí sentí yo como doctora no certificada anestesióloga como que algo medio me cayó mal porque sí empecé de hecho las manos temblando entre el nervio, el frío y lo que tú quieras. Eso es que te amarran y te amarran las manos por lo mismo de mieron como que duérmala porque esta ya está medio loquita. Entonces a a Pablito no sí lo vi y no más le dije, "Hola, mi niño, bienvenido al mundo.". Y y me quedé dormida, o sea, ya no pude hasta como 8 horas después reaccioné, o sea, sí si dur rato. A diferencia de con Lucía que ahí sí ya les platiqué mi experiencia, me cambiaron un poco la anestesia y cuando nació sí me la pusieron también así de que estuvimos no 24 horas, pero sí un rato ahí y fue muy bonito ahí yo dándole mis besitos a mi hermosa niña. Y ya conocías el amor de madre porque como les digo Yo creo que para ustedes que tuvieron un segundo hijo, ya saben lo que se siente ser madre, ya saben la experiencia. Entonces, con el segundo hijo creo que desde que nace ya hay un amor de entrada, o sea, ya es y me dio más miedo con el segundo, justo cuando iba a entrar al quirófano, porque yo decía, "Si me pasa algo, o sea, ya tenía el pendiente de mi otro hijo.". O sea, entonces como dices, se activan muchos miedos que tenías ahí cuando te convierte en mamá también, ¿no?. Okay. Y a mí me pasó, por ejemplo, eh cuando cuando estaba embarazada de de Ara del segundo niño, lloraba mucho porque decía, "Ay, es que cómo le voy a hacer, porque van a ser dos y y cómo voy a dividir mi amor. Este, sí, sí les pasa es, pero ya cuando Sí, o sea, no sabes, dices, ¿cómo voy a hacer?. ¿Cómo si yo quiero tanto esta criatura, no voy a querer a nadie más como lo quiero a él?. Claro, es normal. Yo lo que tenía era de que los tiempos, como también trabajaba, yo decía, "No puedo, ¿cómo le voy a hacer con dos?". Para ir a una salida al súper era súbete 1000 cosas al carro y esto y la sillita y sí, duraba como 1000 años para subir todo. Y yo era horroroso ese tema. Después me daba risa, ¿no?. Pero en el momento era un estrés porque era mucho show para poder salir. Me acuerdo que una vez le hablé una amiga cl que tiene cuatro, por cierto, unas gemelas y dos niños. Y yo así de que, ¿cómo le haces?. Porque también trabajaba ella y así que no te acostumbras y tranquilas. Amparito, un saludo. Sí, tiene unas gemelas y dos niños y no se llevan tanto, ¿eh?. Gemelas tú, las gemelas. Y yo, ¿cómo le haces?. Si no, tranquila, mira, todo va a estar bien y no sé qué. Yo ya con maestría y doctorado, ¿no?. Sí, sí, sí. También trabaja en los medios y no. La verdad es que pues te vas te vas acoplando, no te queda más que hacerlo y e ir aprendiendo con el tiempo, pero creo que sí, el reto de ser mamá hoy en día, además, se vuelve a más difícil cada vez porque la educación de antes de nuestras mamás, de nuestras mamás, de nuestras abuelas era muy diferente. Incluso justo que crecían con nuestras eh las abelas y te das cuenta las lo que antes se creía, ¿no?. Déjalo llorar, no lo cargues, no leaste, no muchas cosas que hoy en día hay mucha más información y ahora con el mundo digital sí creo que tenemos un reto mucho más grande como mamás nosotros, ¿no?.
24:00 — La perfección exigida y la sanación personal
Hablante 3: Sí, bastante y preocupante porque este como te digo, nosotros que tenemos ya preadolescentes y adolescentes eh vemos que hay muchos muchos muchas, muchas tentaciones, hay muchas este cosas que pueden eh, no sé, sacarlos de donde nosotros lo tenemos, del caminito en el que nosotros como padres los llevamos, ¿no?. Entonces sí es un reto muy grande también para los papás y sobre todo con esas generaciones tan este aventadas para cosas, ¿no?. Yo creo que antes era fácil para los papás porque no tenían la vara tan alta, o sea, hacían lo que lo que sabían y lo que las abuelas le habían dicho que tenían que hacer. Si había que dar un golpe bien dado, pues había que educarlos. Difícil para los hijos, pero más fácil para los papás. Y yo creo que ya nuestra generación nos tocó a la inversa. mucho más fácil para los hijos. Los hijos tienen una crianza donde ellos son mucho más amados, respetados, escuchados, etcétera. Pero un reto muy grande para los padres de familia, sobre todo para las madres, porque hoy por hoy, en este 2026, seguimos teniendo una carga mucho mayor las madres en todo sentido. Tenemos la segunda, la tercera y hasta la cuarta jornada que los señores no le han entrado al quite en la misma dimensión que lo han hecho las mujeres. Pero entonces sí creo que es un reto mucho mayor para las madres de hoy en día porque tenemos la vara muy alta. de ser, o sea, tenemos este tema del perfección y espérate, yo soy generación X, pero veo que es más difícil aún para ustedes las generación Z, o sea, la tienen la vara más alta todavía. Tienen que ser buenas madres, buenas esposas, estar fitness, estar bien buenas, este, comer saludable, pero no darles azúcar, pero no hacer esto, pero no hacer lo otro, pero jugar con ellos en nombre sea de Dios. Tienen que jugar con sus hijos, tienen que ser un montón de cosas que para nada corresponde al papel de madre, pero que hoy la sociedad está con esa vara muy alta y es expectativa de que todo eso tienen que hacer como madres. Repito, a mí como generación X me tocó más difícil que a las madres anteriores, pero la veo a la generación este al al a los millennials, en este caso ustedes, y digo que Dios las ampare. Cuánto reto, porque tienen, yo tengo a una CEO, madre de dos hijos, que se quiere sentar a jugar con ellos, que viaja constantemente, que quiere que coman sers saludable, que quiere que destaquen en la escuela, que quiere mantener la llama encendida, que quiere tener amigas que, o sea, estás hablando de mí caso. Así no s y además es algo son etiquetas y cosas que nos ponemos nosotros inconscientemente, ¿no?. No, yo así de que ayas pedradas así, ¿no?. Pero mira, yo yo siempre les digo porque también hay amigas eh que aún tengo que no tienen hijos y les digo, ser madres es de las cosas más maravillosas porque conoces el amor incondicional, o sea, es un amor que una vez que lo tienes ya no puedes vivir sin él, pero también entran un chorro de cosas muy fuertes porque es difícil también el lado ve que que últimamente creo que en En este tipo de de programas se ha hablado un poco más, se ha abierto más esta parte de lo difícil que es ser mamá, lo caro que es ser mamá y todo lo que implica ser madre, ¿no?. Nada más como en las películas que se ve todo perfecto, ¿no?. Entonces, eh hay madres incluso que han dicho, "Yo amo a mis hijos, pero no me gusta la maternidad, no quiero, o sea, no, esto no es lo mío, pues, no, o sea, no es como que se arrepienten de tener hijos, pero no lo volvería a hacer prácticamente. Hay hubiera oportunidad de regresar el tiempo, tal vez no lo harían y es válido, ¿no?. Cada quien también como aceptar, como dices, toda esta parte de la maternidad de que a lo mejor no es únicamente lo que tienes que hacer para ser feliz, porque antes así nos lo planteaba, ¿no?. El que para ser feliz y realizada como mujer tienes que ser madre, tal vez no necesariamente, pero sí lo que yo les podría decir es que una vez que vives esta experiencia sí ya no hay vuelta atrás porque entonces empiezas a vivir este amor con una intensidad que ves a tus hijos y aunque de repente los quieres ay dormiditos y dices, "Ay, hermosos,", ¿no?. Y y entonces esto te digo, te hace entender muchas cosas de la vida. Sí. Muchos miedos que en mi caso eh la doa les platicaba porque son como diferentes etapas. Sí. Estamos en la espao el rollo. Sueltas exactamente cómo sueltas con este mundo dijeran este los papás hemos escuchado generación tras generación que dicen, no es que este mundo ahorita está bastante, o sea, no es lo mismo que antes tú de chica te ibas sola a la calle, a la tienda, no sé qué. Ahorita no sueltas a tus hijos porque es otro mundo. Entiendo que hay que soltar y que hay que aprender y que todo, pero a lo que voy es de que a mí me agarró una etapa en esta que sobre todo con mi hijo de 13 que porque la de 10 todavía está más apegada a mí, pero el de 13 que ya está como que en su rollo de querer ser independiente y no porque todavía está chico, esa parte me ha pegado porque porque ya no es el mismo Pablito cariñoso como o sea, sí sigue siendo muy lindo conmigo y todo, pero obvio ya no está en la edad de la choca también en muchas ocasiones y me acuerdo de mí cuando yo estaba en esa edad y no Diosito, perdóname. Madre santa, es cuando volteas a ver lo que tú hacías con tu mamá y dije horrorosa, yo igual, o sea, yo igual de que todo me chocaba, todo me caía mal. Este, con mi hermana tuve muchos conflictos. Mi hermana es mayor que yo, dos años, este, somos dos nada más. Y mi hermana era la de, "Ve, vamos a hacer esto.". Y era la ventada y yo, "Ay, no, claro que no.". Y ay, no. Y volteaba los ojos. Y mi mamá, "Ándale, ve.". Y el estar empujando la mamá, ¿no?. De, "Hija, hazlo.". Yo, ay, no, claro que no. O sea, fue fatal. No, no, como hija adolescente, mi mamá sí me pareció y me sufrió. Sí, claro. Si yo me declaro horrorosa de adolescente. Fui muy contestona. Fui violenta. Tú, fui violenta. Fui grosera. Bueno, es que rebeldilla. Sí, yo también en mi cas contestona, o sea, contestona, agresiva, grosera, o sea, ay, no, no fui. Es que hay diferentes tipos de de de adolescencia. Hoy el adolescente que se encierra en su cuarto, que no habla, que es depresivo, este, de malas amistades, incluso, que que agarra para el monte, no. Yo lo que era era contestona todo. A ver, ¿y por qué y de dónde y cómo y por qué?. Muy contestona, ¿no?. Sí, yo también. Y yo me ponía mucho de que pedía permisos y como no me dejaban, yo yo decía que mi mamá era como muy sobreprotectora, entonces yo era insistir, insistir, insistir, pero persistir hasta conseguir y entonces lo lograba, ¿no?. O sea, casi siempre era, pero tenía una semana que estarles rogando y así que por favor y mi hermana era así de que no, ah, okay, no. Y yo dile, ruégale, ruégale, le decía yo a mi Mi mamá era bastante dura, no no cedía ante los permisos de ese tipo que insistías una semana para que te diera, no había manera, era no y no digo, yo quisiera ser como mi mamá en esa parte dura de decir, "Ah, no, no me parece, no quiero que vaya.". No, no. Y es siempre fue muy rígida en esa parte. ¿Crees que te pareces a tu mamá?. En una parte sí. O sea, digo yo, tú ves a mi mamá y a mí, nada que ver, pero en el en la parte esa de de ser como muy persistente, de ser como una mujer con mucha fuerza, que sacas fuerza donde no crees tener fuerza, cuando hay momentos adversos en la en la vida o en la familia, dices tú, "Wow, este esto lo traigo por genética o lo traigo porque lo mamé en la leche, no sé, pero este o porque lo vi, lo aprendí, no sé, de pero lo traigo de mi madre.". Claro. Sí, totalmente. Fíjate, yo ahora hay muchas cosas que también como soy soy madre. O sea, lo que digo, qué qué padre, qué padre ser madre ahora y entender eh esta parte de cómo era mi mamá y lo que ella vivió y y que lo que me enseñó me lo enseñó porque era con las herramientas que ella tenía y eso es parte de lo del aprendizaje que yo agradezco ahorita en esta etapa de mi vida, porque entonces eh empiezas a entender, a soltar, a dejar de poner también etiquetas a tus papás y cuando haces eso, digo, desgraciadamente mi mamá ahora ya no vive como para yo podérselo decir en persona, con mi papá lo he hecho también, pero en el caso de la mamá que a veces la la conexión pues es más así más direct No sé, digo, qué bonito que ahora podamos entender esto para traernos lo bueno, porque claro que hicieron cosas buenas con nosotros, algunas pues como nosotros ahora nos estamos equivocando también se equivocaron, pero eso soltarlo y tratar de ser eh la parte buena y mejorada de nuestras madres, ¿no?. Porque todas Por eso te nos dicen las famosas frases de las mamás de que como me ves, te verás. Finalmente, sí. O sea, muchas de las cosas que ellas nos dicen eh normalmente se van repitiendo o de repente tú te cachas de que ay, así era mi mamá, ¿no?. En cosas que tú también lo estás haciendo porque es ese aprendizaje que tú tuviste. Y no quiere decir que esté mal, aunque no haya sido la mamá perfecta que tú quisiste tener. Sin embargo, lo que nos dieron nos lo dieron con amor. Yo ahora sí lo entiendo y y agradezco lo que mi mamá me enseñó, porque también mucha de la fortaleza que yo tengo y la resiliencia y todo creo que viene también de ella y entonces esto es lo que estoy tratando yo de ser una versión mejorada de mamá con mis hijos que aunque obviamente el otro día tú me lo decías de todas más le está regando. O sea, tú juras porque también el otro así Pablito que está en esta etapa me que ella también es eres muy sobreprotectora y yo, ¿qué?. Según yo soy bien light y no sé qué. Entonces Hay muchas cosas que vas aprendiendo en el camino, pero creo que eso es lo bonito de abrir los ojos y de poder entender esto para que disfrutemos la maternidad, porque ya estamos en este camino, entonces ahora tenemos un choro de herramientas, hay que vivirlas y sobre todo pues tener la red de apoyo de otras mamás de diferentes etapas, que a mí me encanta esto porque así tú me cuentas tu historia de tu hijo de 19, tú y yo estamos más o menos en las mismas edades, pero habrá otros que ya están más grandes y entonces esto nos va nutriendo como mujeres para disfrutar esta etapa en la que estemos ahora. Y sobre todo no querer este visualizarte en otras mujeres que Igual no es la misma, ¿no?. O sea, decir, no es que ella, su hijo caminó a los 9 meses o caminó a los 12 meses y mi hijo no. O por ejemplo, eh esa mamá les ayuda mucho en las tareas, el caso de que dices tú que no fuiste mamá presente en tareas, pero igual cada mamá hace lo suyo con lo que tiene, ¿no?. Y con el corazón de madre, sobre todo. No hay que seguir este o no tener ese estrés, sobre todo, ¿no?. Oigan, vamos a tener que hacer segunda parte de esto de madres a toda madre para ver qué tipo de mamá somos y son ustedes también. Eh, comenten aquí en las redes sociales.
26:00 — El cierre: Maternidad consciente y celebraciones
Hablante 3: Fíjate que nada más yo también quiero comentar que para mí eh fue un antes y un después, después de haber parido a mi hijo, eso ha sido mi motor desde hace 19 años para ser una mejor persona, un mejor ser humano. Eh, igual y él ni siquiera lo sabrá nunca en ese sentido, pues a qué nivel ha cambiado mi vida, a qué nivel ha cambiado absolutamente todo, sencillamente porque quiero ser una mejor persona para él. Sin embargo, también duró muchos años eh mi lucha de ser madre perfecta, de ser sumamente entregada, de amarlo con el corazón, pero a costa de mí misma. Y eso era como un tema de que yo quería ser la madre perfecta y eso me llevó a leer muchos libros, me llevó, o sea, evidentemente criticaba muchas cosas que yo hacía porque lo quería hacer perfecto. Entonces, cada cosa que no salía bien o cada error que yo cometía como humano, como mujer, me dolía mucho cometer esos errores. Entonces, pero eso me llevó por un camino de autoconocimiento y de crecimiento maravilloso que también se lo atribuyo a la maternidad, porque entonces empecé a leer con avidez primero para sanarme porque supe que para poder ser una mejor madre lo primero que tenía que hacer es ser yo una mujer completa y feliz para poder transmitírselo a mi hijo. Y incluso me hizo llevar a estudiar una maestría en educación para la familia con constelaciones familiares y ya se los he platicado que en el momento que yo eh tomé a mi propia madre y la vi con toda su fuerza, con toda su dignidad y la vi perfecta tal como es, en el momento que no quise cambiar nada de ella y que vi todo perfecto, que no la critiqué, que no la juzgué porque lo hice por mucho tiempo, entonces en ese momento automáticamente dejé sentir culpa con mi hijo. Eso fue fue hace no mucho tiempo, hace no muchos años, pero a partir de ese momento yo he disfrutado enormemente mi maternidad sin culpa, sin juicio hacia mí, sin sencillamente disfrutando del placer de ver crecer a otro ser humano y acompañarlo en su camino sin querer dictar su propio camino. O sea, eso me regaló a mí el tema de la sanación y las constelaciones, ver a mi hijo como lo que es otro ser humano que lo único que estoy haciendo es presenciar su vida y acompañarlo en ese camino sin querer decir cuál es ese camino, porque él es otro ser humano. Entonces, y qué difícil entender eso. Digo, que ahora sí que con maestría y todo, pero es muy difícil entenderlo, aceptarlo y hacerlo. Porque fíjate lo que es la la ironía de ser madre, ¿no?. Que estás criando una persona para que aprenda a ser independiente y que te suelte y que te deje cuando es lo que más amas y quisieras que esté contigo toda la vida. Sin embargo, pues así es la vida, se va a ir y tienes que dejarlo ir y volar como lo hacen en las películas, pero también en la vida real. Entonces, ese es como este choque de que como mamás tenemos en diferentes etapas. Ahorita nosotros en la adolescencia, el tuyo ya está más adulto, aunque todavía está en esta parte, todavía no vuela al 100%, pero lo hará muy pronto y y entonces el el saber eso, pero también creo que da esa tranquilidad de de saber, en tu caso, lo vas a confirmar, estoy segura, porque creo que eres una gran madre de que has hecho un buen trabajo y está está él ya forjando su propio camino para hacerlo bien y eso es como esa parte decir, claro que siguen las preocupaciones, como dicen las mamás de toda la vida. Hablando de preocupaciones, tengo el teléfono aquí porque estoy al ojo al gato garabato porque mamá, ¿qué voy a comer?. Mamá, ¿me tienes que llevar a entrenar?. Mamá, tengo que jugar a las 5. Entonces, imagínate, no sueltas, no sueltas. Estamos las mamás 247 y lo estaremos siempre, pero felices de de celebrar esta fecha especial con todas las mamás de México y del mundo, de Estados Unidos, que además este año pues cae el la misma fecha, 10 de mayo, la celebración de las mamás en Estados Unidos, así que un abrazo fuerte para todas las mamás y y pues compartan sus experiencias como mamás. Vamos a hacer esta segunda parte para hablar los tipos de mamá, los festivales del día de las madres que son buenísimos. Buenísimos. Hay que hay que sacar fotitos. Vamos a sacar fotos de las de todas las locuras que hicimos como madres para complacer a nuestros hijos. Sin lugar a dudas, vamos a tener especiales por próximamente. A quién y tú qué onda en una mamá, una madre a toda madre. Y no se pierdan las historias conmovedoras e inspiradoras que tendremos aquí en el show. Así que suscríbanse en el canal de YouTube, síganos en Spotify también y dejen aquí sus comentarios y no olviden valorar este podcast también con sus cinco estrellas para que podamos estar cada vez más cerca de ustedes. Feliz día de las madres. Feliz día a ustedes, chicas. Las admiro. Sé que son unas mamacitas y madres también. Así es. Así que Felicidades a todas y también a qui nos ve. Hasta la próxima.