John Milton rompe los mitos de la hipnosis y explica qué ocurre en la mente cuando una persona entra en trance. ¿Realmente podemos reprogramar nuestro cerebro? --------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------- CAN HYPNOSIS REPROGRAM YOUR BRAIN? JOHN MILTON EXPLAINS HOW THE MIND WORKS John Milton challenges common myths about hypnosis and explains what he says happens to the mind during a trance. Can the subconscious really be reprogrammed?
John Milton llega a Y tú, ¿qué onda? para revelar qué hay detrás de la hipnosis y por qué asegura que no se trata de magia ni de “dormir” personas, sino de un estado mental. Junto a Jimena Aguilar, Karina y Areli, explica los requisitos para entrar en trance, los distintos niveles de hipnosis y el papel que atribuye a la respiración y la concentración.
La conversación va mucho más lejos: Milton habla de la llamada reprogramación del subconsciente, comparte demostraciones y experiencias de su carrera y aborda los posibles usos terapéuticos que él atribuye a la hipnosis. Además, Jimena cuenta en primera persona qué sintió cuando fue hipnotizada y no podía abrir los ojos.
Timestamps:
01:00 John Milton llega a Y tú, ¿qué onda?
03:00 ¿Qué es realmente la hipnosis?
05:00 Los tres requisitos para ser hipnotizado
07:30 La concentración y el estado hipnótico
10:00 El papel de la respiración
13:00 Religión, historia y respiración
16:00 La conexión que plantea entre respiración e hipnosis
18:30 ¿Qué ocurre en el cuerpo durante el trance?
21:00 Jimena cuenta su experiencia bajo hipnosis
24:30 Los diferentes niveles de hipnosis
27:00 Sonambulismo y estados de conciencia
30:00 Hipnosis profunda y reprogramación del subconsciente
33:30 John Milton muestra sus demostraciones de anestesia
36:30 Hipnosis y procedimientos dentales
39:30 ¿Se pueden cambiar hábitos con hipnosis?
42:30 Hipnosis vs. manifestación y meditación
45:30 John Milton habla de posibles usos terapéuticos
49:30 ¿Qué preparación tiene John Milton?
53:30 El legado de Taurus de Brasil
56:30 De las críticas a las certificaciones
59:00 Cierre
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John Milton joins Y tú, ¿qué onda? for a deep conversation about hypnosis, the subconscious and the human mind. He explains why he says hypnosis is neither magic nor simply putting someone to sleep, and breaks down the role of trust, concentration and breathing in his method.
Milton also discusses different levels of hypnosis, subconscious reprogramming and therapeutic applications he attributes to the practice, while Jimena Aguilar shares her own experience of being hypnotized and feeling unable to open her eyes.
Hablante 1: ...bienvenidos a un nuevo episodio de Y tú, ¿qué onda? El podcast. Hoy tenemos a un invitado de lujo que durante su carrera se ha encargado de dismitificar todo lo que es acerca de la hipnosis, lo ha llevado del espectáculo a la ciencia y lo hemos visto en muchos lugares. Es muy reconocido a nivel nacional, internacional, pero hoy más que preguntarle el cómo lo hace, porque eso a lo mejor ya lo hemos escuchado en muchas otras entrevistas, queremos que nos cuente cómo es que a través de su trabajo funciona el cerebro, la mente humana, nuestra condición humana y qué repercusiones tiene la hipnosis ante todo esto, porque es un tema de verdad bien interesante, mucho más profundo de lo que a lo mejor ustedes que han ido a sus shows y que se han reído y que se han divertido y que tal vez han pasado al escenario y han hecho dos que tres cosas que después dices, "Ah, caray." Pues hoy lo van a agradecer mucho porque vamos a aprender pues otra parte, otro lado del famosísimo John Milton, el caballero de la hipnosis. Hoy está con nosotros, le damos la bienvenida y pues claro que es un honor tenerte aquí, John. Bienvenido.
Hablante 2: Gracias. Gracias. Qué bonita. Un placer siempre verte. Gracias Jimena. Gracias. Gracias Karina. Gracias a la gente que en este momento nos sintoniza en Y tú, ¿qué onda? El honor es mío de poder compartir con ustedes, coincidir y tener una charla inteligente sobre el tema de la hipnosis.
Hablante 1: Eso me agrada. Sin embargo, vamos a empezar por el principio porque damos por hecho que la gente sabe de lo que se trata y seguramente sí porque estamos cada vez más enterados y tú te has encargado justamente en las diferentes entrevistas de hablarnos de esto. Sin embargo, nos gustaría que nos dijeras así como muy brevemente qué es la hipnosis y a qué parte del cerebro se remite esta práctica.
Hablante 2: Bueno, difiero del punto de vista que todo el mundo sabe. Yo creo que entre más nos hacemos viejos, menos la gente sabe de lo que yo estoy hablando. Yo empezaría con lo más sencillo: qué no es la hipnosis. Porque en pleno siglo XXI, a la fecha, todos los días la gente me pregunta—me acaba de pasar hace unos minutos, vengo de un centro comercial, la gente me dice: "Señor, ¿usted es John Milton?" Dije: "Sí, es el que duerme. Bendito Dios, lo hago muy bien todas las noches de mi vida." No, no, no, yo no duermo gente. Yo creo que es válido explicar de una manera sencilla lo que no es para poder entender lo que sí es la hipnosis. La hipnosis no es magia. La hipnosis no son poderes. La hipnosis no es brujería. La hipnosis no es un don. Es un estado mental.
Hablante 1: Okay.
Hablante 2: Punto. Que pertenece a damas o caballeros, que pertenece a judías, católicas, cristianas, bautistas, adventistas, uno que otro testigo de Jehová que toca la puerta en domingo y nunca nadie jamás le va a abrir a las 6 de la mañana. Y entonces la hipnosis es un estado cerebral donde si yo sigo tres requisitos, lograré accesar esa parte del subconsciente. Requisito número uno, Karina, que nunca nos hemos visto: confiar.
Hablante 1: Muy importante, ¿no?
Hablante 2: Si yo no confío, se acabó el fenómeno hipnótico. ¿Qué es confiar, Areli? Es no pensar. "Y si me duermo y esto es malo... ay no, qué miedo. Y si me duermo y suelto la sopa..." Cállate la boca, la sopa no. "Y si me duermo y salgo del closet..." Ya salgan, por amor de Dios, van tarde, ya a nadie le interesa.
Hablante 1: Qué buen punto, oye. Qué buen punto lo que dices, porque mucha gente se va con esa idea, de hecho va a los shows de John Milton con esa idea, y el pensar de que "no puedo dormirme", o "si hago esto quedo mal ante todos", o "si hago el ridículo". Entonces, es más allá de todo eso, ¿no? De pensar y sacarte de la mente todas esas ideas de que "no puedo", de que "no quiero", de que "no quiero hacerlo".
Hablante 2: Punto número uno: quiero. Si no quiero, no hay hipnosis. Dos: es una mentira que van a ser hipnotizadas las personas de mente débil, al contrario. ¿Qué? Las o los más inteligentes, a lo que van. Es muy sencillo. ¿Alguna vez alguien se quedó dormido, sueño natural, con el televisor encendido?
Hablante 1: Sí, claro.
Hablante 2: Te pregunto yo: para yo quedarme dormido, la finalidad es dormir, sueño fisiológico. La pregunta es, ¿le hago caso a la tele o bloqueo la tele? ¿Me enfoco y me voy? Lo mismo pasa en un fenómeno de inducción de hipnosis. Me concentro, tengo facilidad para concentrarme. Hay fenómeno hipnótico. Me desconcentré, voló la mosca, dejé los frijoles en la olla, "ay, ¿y si sí? ¿y si no?"... Se acabó el fenómeno hipnótico.
Hablante 1: Que eso aplica no nada más a la hora de que te están hipnotizando, ¿no? Cuando estás, por ejemplo, con tu pareja y si estás ahí entrando en una junta de ombligo, ombligo y te pones a pensar la lavadora, el calcetín y no sé qué Aguilar.
Hablante 2: Qué rápido, Jimena. Vamos empezando. Hay niños, tenemos...
Hablante 1: ...o estás en un examen y entonces va a dar, me va a dar. A ver, niños, tápense los... vean al niño. Vean la cara de alegría. Bueno, pero sí o no, si dejas volar tu mente, te desconcentras.
Hablante 2: Claro. Jimena, ¿en qué está pensando?
Hablante 1: Por eso él dice que divide los shows, ¿no? Verdad. Que la próxima semana va a haber show para adultos.
Hablante 2: Déjenme tomar agua. No venía preparado. Con permiso. Es que dije: se está poniendo muy serio esto, pero es real. Si no nos concentramos en lo que estamos haciendo, se va el objetivo.
Hablante 1: Ahí está el punto clave, ¿no? La concentración, dice. Estamos en otras, no estamos manejando esa línea de pensamientos esta mañana. Hay niñas presentes. La carnita no se... la cara.
Hablante 2: Bien. Punto número uno: quiero. No quiero, se acabó. Dos: me concentro. Como todo en la vida, debo estar concentrado. Me desconcentré, se acabó. Y tres: aquí es súper importante entender esta parte de la hipnosis, ¿no? Si queremos hablar de la hipnosis tradicional, lo que hace el 99% de las personas en el planeta Tierra, hasta aquí se acaba la plática. Pero si queremos hipnosis sincrónica, hipnosis de verdad, hipnosis profunda, hipnosis verdadera, yo necesito de algo llamado respiración sincrónica—no me gusta el nombre—, holotrópica, holística, sacra. Viene la falta del conocimiento. Acaba de pasar en Guadalajara, dice alguien: "Tú lo que quieres es que me hiperventile." No, señor. Hiperventilarse, que es lo que la gente piensa que creen que saben lo que yo hago, no es lo que yo pido. Necesito que la persona haga esto, que abra la boca y solamente por la boca jale el aire de una manera atípica, poco habitual, una respiración especial. Eso, hacer esto. Es lenta, pero es larga. Al mismo tiempo de ser lenta, es potente, es profunda, es jadeante, es insistente, es repetitiva, es poderosa. Y entonces aquí tendré que ser muy puntual, que quede bien entendido. Cámara de este lado. Nunca jamás en la vida la hipnosis clínica...
Hablante 1: Guiño, guiño. Sí.
Hablante 2: ...y tampoco la psicología lo pidieron. Que quede bien entendido. Este es el aporte del señor Taurus de Brasil, mi papá, que en paz descanse, y lo que ha hecho John Milton al mundo de la hipnosis. Yo le voy a pedir al paciente que jale el aire. ¿Cómo es? Vamos por partes. ¿Cómo no es, Areli? No es así. Tampoco es así, Karina.
Hablante 1: Ay, Alfredo, cálmate, por favor. Estamos hablando otra vez... se puso intenso. Y después de saber por dónde me trajeron estos canónigos de... No te trajeron, te vamos a llevar. Me decía: "Oye, si aquí nos pasa algo, nos van a pasar cosas raras." Me abrazas, Enrique, y ya se acabó.
Hablante 2: Dice Enrique: "Si pasa eso que están pensando que puede pasar..." Enrique dice: "Aquí estamos, aquí estamos."
Hablante 1: "Estamos perdidas, estamos". No, ¿qué pasó? No, no. Bueno, Enrique no estaba, qué bueno. Pero bueno, el punto es: no es de una ni de otra forma, y tampoco es así, ¿no? Tampoc. Tampoc. Insunza, eso es para el de lunes. Dame un... ¿Cómo se ve que no tienen aquí? Bueno, bueno.
Hablante 2: El punto es al entender cómo es la mecánica, porque hay una biomecánica respiratoria. ¿Cómo es? Es lenta, pero es hiperprofunda. Tiene que hacerse en tiempo y en espacios correctos. Es así. Si yo respiro en esta biomecánica... Aquí viene lo interesante para todos los escépticos, aquellos que dicen: "Yo no creo. Para mí que es puro show." Por eso me paro de pestañas cada vez que viene la palabra "show".
Hablante 1: Mm.
Hablante 2: Porque no es un show como tal, no es una propuesta de una... es una hipnosis de comedia, es una propuesta de hipnosis profunda. Al yo respirar en esta biomecánica, vamos a ver cuáles podrían ser los vectoriales. ¿Qué se le ocurre, Jimena? ¿Qué partes tiene esta respiración?
Hablante 1: ¿Qué parte tiene... qué? Perdón.
Hablante 2: La respiración.
Hablante 1: El pecho, los pulmones, el cerebro, ¿no?
Hablante 2: Vamos a dividirlo en dos vectoriales. Escuchen, hay un tiempo y hay una fuerza. Hay una velocidad y hay una intensidad. Esta respiración, para poner la plática interesante, di nombres: respiración sincrónica, holotrópica, sacra, sagrada, pranayámica. Esta plática la he conversado, la he tenido en algunas partes del mundo. Preguntaré, ¿creen en un Dios?
Hablante 1: Sí. Sí.
Hablante 2: Pregunta. Vamos a poner a Areli. Areli, calores. ¿Vivimos en qué año?
Hablante 1: 2026. Después depuis de Cristo. Excelente.
Hablante 2: Pregunta inteligente. ¿Y antes de Cristo?
Hablante 1: Antes de Cristo, eh... 4000. ¿O a qué te refieres? ¿En qué año?
Hablante 2: Qué interesante se pone la plática. Vivimos en un calendario gregoriano, 2026 después de Cristo. Y antes de Cristo, ¿qué edad tuvo el planeta Tierra?
Hablante 1: Registrado en la humanidad, creo que el Antiguo Testamento, 4000 y tantos años, pero millones la ciencia.
Hablante 2: Ay, qué interesante. Mi papá, una vez más, porque esta es historia vieja para mi queridísima Jimena Aguilar: dice mi papá, que en paz descanse, el día que una persona no aprenda algo nuevo es un día perdido para la persona. De acuerdo a lo que dice el carbono 14 y la historia del ser humano, el planeta Tierra tiene 4.540 millones de años de existir. Y entonces, pregunta inteligente: si estamos en el 2026, Karina, ¿cuántos credos religiosos hay en este momento de acuerdo a las inteligencias artificiales y de acuerdo a lo que dicen las estadísticas? 2026, ¿qué se le ocurre rápido? Top of mind, pum.
Hablante 1: No sé. Una cantidad. Credos religiosos, religiones. Credos religiosos... ¿cuántos hay? ¿2000?
Hablante 2: 2000, excelente. ¿Cuántos, Karina?
Hablante 1: Como unos 100.
Hablante 2: 100. ¿Cuántos?
Hablante 1: 10,000.
Hablante 2: De acuerdo a lo que dicen estadísticas, hay 4,300 a 4,200 religiones hoy en día. Y entonces, si nos ponemos a investigar nombres que se le da a Dios en diferentes partes del planeta Tierra: Alá, Jehová, este, Jesucristo... ¿quién más?
Hablante 1: Eh, Yah, Yahvé... Yahvé, Adonai, Adon...
Hablante 2: Hashem, Hashem. Y entonces hay hoy en día por lo menos 4,000 formas de llamar a Dios de acuerdo al credo religioso que uno practica. Muy bien. Pregunta inteligente. Y no las quiero poner en calores porque no quiero que me vayan a responder algo de lo que nos vayamos a arrepentir.
Hablante 1: Échatela.
Hablante 2: Jesucristo, ¿qué religión practicaba?
Hablante 1: Cristianismo.
Hablante 2: Mm.
Hablante 1: Judaísmo.
Hablante 2: Error. Jesús llegó como maestro iluminado, Karina. Y volvemos a lo que dice papá: el día que una persona no aprende algo nuevo, es un día perdido para la persona. Él llegó como un ser iluminado a dar enseñanzas al ser humano. Falleció, al tercer día resucitó y después de 300 años se escribe la Biblia y empieza lo que es el dogma de fe, lo que es el cristianismo y el catolicismo. Pero era Jesús de Nazaret, era judío. Si buscamos en el judaísmo, así como nosotros tenemos la Biblia (libro sagrado), los judíos tienen la Torá.
Hablante 1: La Torá.
Hablante 2: En la Torá, ¿cuál es el nombre que se le da a Dios nuestro Señor? Ya, vamos a deletrear: Yahvé. Areli Insunza, Yahvé, deletréelo, por favor.
Hablante 1: p***... no. Así no se deletrea, así no. No, no. Gracias. No manejamos... no, te lo vengo manejando. A ver... no, no, yo tampoco sé. J... T... a... v...
Hablante 2: Wow, wow, dijo el perro. Wow, dijo el perro. Muy bien. Si buscamos aquí dice Torá, la Torá, y Y-H-V-H...
Hablante 2: ...no hay vocales intermedias.
Hablante 1: Okay.
Hablante 2: Qué interesante. ¿Cuál es la pronunciación de Dios en el judaísmo? Más o menos algo así: (emite sonido jadeante de respiración profunda).
Hablante 1: ¿En serio? Oh, wow.
Hablante 2: ¿Cuál es la respiración para que podamos generar hipnosis sincrónica? Eso mismo.
Hablante 1: Okay.
Hablante 2: Al yo respirar de esta forma—para los puristas que quieren aprender un poquito más de la hipnosis de John Milton—, al respirar en esta biomecánica, el cerebro entra en alerta diciendo: "Cuerpo, vas a tener que generar una protección extra." ¿Por qué, don cerebro? Porque nunca nadie respira así. ¿Y qué hacemos? Y esa es la parte que a mí me salva para todos aquellos que nunca creyeron en mi trabajo, que solamente me vieron como un show de comedia. Dicen las neurociencias, psiquiatras, neurólogos y hoy en el 2026 neurocirujanos internacionales—no locales, internacionales—: dicen paciente uno, dos o tres, quien respira como yo lo estoy pidiendo, se genera en este momento esa crisis de alerta, se manda la señal para generar algo llamado vasoconstricción. Se adelgaza el diámetro de vasos, venas, arterias. ¿Sí o sí va a pasar esto? El paciente empezará a marearse, emborracharse de oxígeno, que a esta condición en medicina se le llamará principio de alcalosis respiratoria.
Hablante 2: Ella empieza a sentir un cosquilleo, hormiguitas en las manos, pecho, estómago, pies, y es ahí donde generamos algo llamado parestesia. Gracias a la vasoconstricción aumenta el ritmo cardíaco, aumenta el oxígeno dentro de la sangre, disminuye correlativamente el bióxido de carbono y el paciente se emborracha o se embriaga o se intoxica de oxígeno. Esto hace que el cerebro empiece a ver las cosas lentas. Empezamos a hacer que el paciente comience a sentir pesadez. Creo una sensación de entumecimiento, adormecimiento, manos frías, frente caliente y, de repente, sorpresa: no lo dice John Milton, bendito Dios, lo dicen las neurociencias. Ese sujeto quien respira tal y como yo se los pido en tiempo y fuerza, tarde que temprano generará algo llamado inhibición cortical cerebral. En palabras que todo el mundo pueda entender: pum, perdí conciencia y queda alerta el verdadero yo, el otro yo, el id, el alter ego. Que ahora sí, si estamos en una propuesta de una hipnosis colectiva, ¿qué es lo que vemos en los escenarios con John Milton? La interacción de esa persona con su personalidad base, sin filtros sociales, y por eso podemos generar algo llamado comedia incidental o un estado de comedia involuntaria. Pero sin ser un show de comedia, John Milton se convierte en algo muy gracioso y muy divertido porque esa persona se quita la máscara social y al sacar el otro yo, de acuerdo a las historias que yo vaya generando, vienen respuestas inverosímiles, respuestas fascinantes, maravillosas que no le ocurren a un standupero, que no le pasan a un comediante y que solamente se pueden ver en una presentación de hipnosis porque es como "orgánico", que le llaman ahora, ¿no?
Hablante 1: Finalmente lo que pasa... yo he estado en muchos de tus shows, yo me he dormido muchas veces, mis hijos, a toda mi familia bien dormida, y ya les he platicado una vez que fui yo a un show y que les decía: "Oigan, quiero que me acompañen porfa, llevé a mi cuñada, a mis sobrinos, a mis hijos." Dije: "Pero, cuando se vayan a pasar al escenario, porfa me despierten. Díganle a la persona que me despierte porque yo no quiero pasar al escenario y todo." Y yo escuchaba, pero eso es lo que quiero preguntarte, porque yo estaba dormida, pero cuando tú dijiste "se van a encender las luces, no te va a molestar la luz, no sé qué", yo me acuerdo que yo, o sea, yo te escuché perfectamente y yo decía "abre los ojos, Jimena", pero después me daba cuenta que no los podía abrir. Y yo decía "pero ¿por qué?" No, todo molestó en mi mente, ¿no? Por supuesto de que yo decía "pero ¿por qué no los estoy abriendo?" Y luego, "que agarren al de al lado y pásenlo". Y yo, "¿por qué mi cuñada no me despierta? ¿Y mis hijos? ¿Por qué no me despiertan? ¿Y por qué no puedo abrir?" O sea, yo todo esto y yo: "tranquilos, no sé qué". Ah, sí, váyanlos pasando. Y yo, pero yo todo ese tiempo, no sé cuánto habrá pasado, minutos, ¿no? Que no podía abrir los ojos, y llegó una persona al lado de mí, me intentó levantar porque sí sentí que me tocó el brazo y me quiso levantar y yo todavía, como no quería pasar, yo me puse muy dura inconscientemente, no sé. Y entonces la señora decía: "No la puedo levantar, se puso bien dura la muchacha." Y yo decía "pero ¿por qué la señora me quiere levantar?" Y mi cuñada... yo, o sea, yo todo esto estaba dentro sin poder abrir los ojos y yo como que me puse muy tiesa.
Y luego vino otra persona del otro lado y un señor me levanta con todo y que estaba dura, y cuando me paré en ese momento como que mi mente dijo "no", y abrí los ojos yo sola y ya vi que estaba en el escenario mi cuñada, mis hijos, mi sobrina, o sea, todos... De esa vez en ese show creo que se durmió medio teatro porque toda la parte de abajo estaba así, todos arriba. Pero me dio mucha risa porque todos ahí este... así, ¿no? Y yo, "no manches", o sea, mis cuidadores, "no manches, venían a cuidarme. ¿De qué se trató esto?" Y yo como que me quedé ahí, yo empecé a sentir mi cuerpo muy entumecido. De hecho, me daba un poco de miedo al principio porque dije "me voy a enchuecar de la cara porque sentía raro", ¿no? ¿Qué hacer en esos casos, John Milton, cuando el temor te invade y dices "no me voy a despertar, ¿qué me está pasando?"?
Hablante 2: ¿Se acuerdan que acabo de citarles cuáles son los tres factores para la hipnosis profunda? Número uno, ¿cuál fue, Areli?
Hablante 1: ¿La respiración?
Hablante 2: Nop.
Hablante 1: Confiar.
Hablante 2: Confianza. No hay confianza, se acabó. Ya se acabó, no hay más. Segundo: necesito inteligencia. Me desconcentré, se acabó. Y tercero: esa respiración sacra, pranayámica, una respiración sincrónica. Eso me lleva al paciente a diferentes estados mentales. El primer estado de la hipnosis se llama raport: quiero ser hipnotizado, juego, me presto al ejercicio, como dicen los jóvenes, "sin miedo al éxito, papá". No hay confianza, no hay raport, no hay hipnosis. Segundo estado de la hipnosis que maneja John Milton se llama estado letárgico: entumecimiento de piernas, estómago, brazos, boca, y el cuerpo en su totalidad se siente adormilado, como cuando cruzo la pierna y después de media hora la descruzo, "ay, ay, me cosquillea la pierna", es lo que se siente un hormigueo. Segundo nivel de la hipnosis: estado letárgico. Tercero: "ay, me estoy durmiendo, sé que estoy cayendo, pero con permiso, me anclé a la realidad porque me di cuenta que esto es de verdad y hasta ahí llegué por miedo, porque sí, porque no, por lo que sea". Tercer nivel es "me estoy durmiendo, quiero abrir los ojos, pero no puedo abrir los ojos", "me estoy... oh my God, esto es neta, no lo puedo creer", dirían algunos por aquí.
Hablante 1: Así estaba yo ese día.
Hablante 2: Tercer nivel, estado letárgico. Cuarto... esto, perdón, vigilia. Cuarto estado: me suelto y caigo. Me fui a un estado llamado ligero, medio, profundo y total.
Hablante 1: Te quedaste medio chile. Sí, porque te quedaste ahí. No es lo mismo porque cuando eres sonámbula, pues no te acuerdas que te despertaste, que hablaste y no sé qué. Y por ejemplo, aquí sí te acuerdas... yo sí me acuerdo, ¿no? De esas cosas.
Hablante 2: Te quedaste en tercer nivel.
Hablante 1: Y eso pasa con los chicos que hacen show, que no se acuerdan. Los que suben al escenario...
Hablante 2: ...están en el cuarto estado llamado sonámbulo.
Hablante 2: La pregunta: ¿conocen gente sonámbula?
Hablante 1: Sí. Sí. Yo no. Yo sí.
Hablante 2: No. Mi papá diría otra vez: "El día que una persona no aprenda algo nuevo es un día perdido para la persona." Areli, vamos a ver quiénes han visto este fenómeno en casa. Gente dormida, sueño natural, 12 de la noche, 1, 2 de la mañana, de pronto la persona de la nada hace algo así: (imita movimiento o sonido).
Hablante 1: Sí, sí, sí, sí, sí, claro. ¿Conocen gente así? Sí, sí, sí, sí. Sonámbulos.
Hablante 2: Okay. De primer grado. Si tomamos el librito que dice aquí "fenómenos de la parasomnia", primer estado sonámbulo: la gente balbucea. ¿Conocen gente que habla dormida?
Hablante 1: Sí.
Hablante 2: Segundo grado sonámbulo: y lo he dicho en el teatro miles de veces. Lo interesante no es que hablan; si le rascamos, contestan a todo lo que uno quiera saber.
Hablante 1: O sea, como los borrachos y los niños. ¿Y cómo podemos hacer que el marido se haga sonámbulo?
Hablante 2: Cuando escuchen que el marido está roncando, que está como que empezó a respirar normal y de repente aflojó el cuerpo y hace esto... ahí hay que preguntarle. Si le buscan, quién era la de la... con la que estás trabajando, mi reina, pero hay que tener mucho cuidado porque si no, ¿quieres encontrar? Como María Félix nos decía, ¿verdad? Literal, literal.
Hablante 1: Oye, pero es una buena técnica para nuestras amigas las toxics. Oye, pero aparte, entonces hablando de todo esto, justo a eso le tenemos miedo.
Hablante 2: Espérenme, si todavía no acabo, para ahorita me dice qué seguimos. Tercer estado sonámbulo: la gente puede estar dormida y con permiso, pac... "¡Óyeme, me pateaste!". ¿Conocen gente que patea dormida, que golpea dormida? Tercer estado sonámbulo, sueño natural. Cuarto estado: la gente está con los ojos abiertos. "Oye, ¿estás bien? ¿estás despierto?", "claro". Y en la mañana...
Hablante 1: Hace rato vi una señora así en el aeropuerto y me asusté. A lo mejor estaba así, ¿verdad? De las que trabajaba, pero estaba así.
Hablante 2: Estado sonámbulo cuatro: la gente abre los ojos y sigue dormida. Okay, regresemos a la presentación de John Milton. Por alguna razón rara, Areli, que la ciencia todavía no descubre, el público, la gente más tarde quiere ser hipnotizada. A ese estado se le llama raport. Segundo estado: respiré bien, estado letárgico; respiré mal, corté la respiración, tragué saliva, no hice la respiración en la frecuencia o en el tiempo correcto, se acaba el fenómeno hipnótico. Segundo: estado letárgico. Tercero: uno sabe que se está quedando dormida. Uno sabe que se está cayendo, que se está yendo, que "ay Dios mío, esto es neta, no lo puedo creer, me estoy durmiendo". Pero me anclé a la realidad. Tercer estado: vigilia. Cuarto estado, todas las presentaciones de John Milton, videos de John Milton, comerciales de radio y de televisión de John Milton: estado de sonambulismo ligero, medio, profundo y total. Balbucean, platican, se mueven y abren los ojos y siguen hipnotizados. Pero hay un quinto estado llamado cataléptico—la hipnosis profunda, la hipnosis de verdad—donde el paciente pierde noción de tiempo y espacio, no recuerda lo que hizo o lo que hace cuando está hipnotizado, y ahí un médico, un psiquiatra, un hipnoterapeuta, un psicólogo, o un especialista o un operador de hipnosis, a cuentagotas va a depositar frases, palabras, mensajes, ideas llamadas hipnoterapia o recodificación del subconsciente, que se puede hacer desde el nivel dos. Sí, para estar yo consciente, tengo esta red de salvamento llamada conciencia que me permite o no me permite a mí como hipnoterapeuta trabajar. "Estaba consciente, me daba cuenta, pero no podía moverme" y no querías. "Me van a despertar si me... si me duermo, me despiertan." Con el Jesús en la boca llegué al nivel dos o nivel tres. ¿Qué hay que hacer? Como no es magia y esto es un entrenamiento mental, yo debo de empezar a ver la hipnosis como una especie de embalaje para poder generar neuroplasticidad, hacer que el cerebro trabaje en tal o en cual manera, y ahí es cuando viene la programación. Demostraciones que he tenido: paciente hipnotizado. Platicaré historia y es más, ahorita les voy a hacer llegar las imágenes. Historia: el año pasado en la ciudad de... no Culiacán, creo este Tijuana, aparece Felipe Rangel. Me encuentro en camerino. Felipe Rangel o Felo Rangel de Badabun entra con dos cámaras horizontales, dos telefonitos, tres lucecitas. "Señor Milton, bienvenido a Tijuana. ¿Se acuerda de mí?", "sí", "¿quién soy?", "Felo Rangel de Badabun, más de 185 millones de seguidores en diferentes plataformas digitales", "qué memoria la suya", "a veces no me falla".
Hablante 2: Me dice él: "Si tuviese de frente un escéptico, ¿qué le diría? Porque usted está en el ojo del huracán." Mi respuesta fue: "¿Que lea?" "Ya. ¿En serio? ¿Qué le diría?" "No, en serio, que lea. Porque a mí me salva la ciencia. No es un acto de magia, no es un acto de fe, es un proceso bioquímicamente medible. Si sigo el proceso, se va a dar sí o sí, no porque yo diga 'duérmase', sino porque así funciona el cuerpo humano." "Pero ¿por qué la pregunta, Felipe Rangel?" "Mi mamá es psicóloga y psiquiatra y no cree para nada en lo que usted hace." "Haberlo dicho antes. Felo Rangel, ¿se acuerda usted de lo que hace cuando se ha hipnotizado en mis eventos?" "No." "¿Cuántas veces lo he hipnotizado ya?" "Tres." "¿No se acuerda de nada?" "¿Me permite hacer una demostración?" "Sí, señor Milton." Producción, solicito discreción a la gente que ve el podcast, el programa, porque son imágenes crudas. Adelante, que vengan las ideas, que vengan las imágenes y nos muestren de qué estamos hechos. Y ahora sí les platicaré: mientras las imágenes corren, tomamos a dos personajes hipnotizados y dos escépticos, entre ellos Felo Rangel. Al momento de que caen al nivel número cinco, yo les digo: "Tu mente domina el cuerpo y tienes anestesia. Tienes tanta tanta tanta anestesia que se inhiben los neurotransmisores y no hay dolor." Aparece un paramédico, me entrega un punzocat. Yo dije: "Quíteme el catéter y usted haga la demostración, a mí me da miedo." Ah, bueno, entonces lo hago yo. Paciente hipnotizado: en la zona del dorso de la mano, buscando no perforar vena, atravesamos la mano de la zona dorsal hasta la palma. Mismo mensaje, persona diferente arroja mismo resultado. Aparece Felipe Rangel, perforamos mano de lado a lado, dejando en claro el nivel de la profundidad de mi trabajo. ¿Qué pasaría si cambiamos de persona, o de persona, o de persona hipnotizada? Quienes ya saben quién soy y de dónde vengo, mi historia y mi linaje con la hipnosis, dices "sí, sí, es cierto". ¿¿Y quiénes no? Areli, historia vieja para mí. "Ay, señor Milton, un piquetito pues lo aguanta cualquiera." Voy a tener que decir sí, pero de Wendy Guevara nadie va a mal hablar en mi presencia, así que...
Hablante 1: ...esos son otros piquetitos.
Hablante 2: Sí, por eso. Entonces voy a tener que volverlo a explicar. Primer estado: raport. Segundo estado: letárgico. Tercero: vigilia. Cuarto: el fenómeno del teatro, el estado del sonambulismo. Quinto: la hipnosis profunda, estado cataléptico. Y en vez de jugar a las tacitas de café del hipnotismo—ya lo hemos visto un millón de veces—, solicito discreción porque son imágenes agresivas, gráficos y muy crudos. Paciente hipnotizado Televisa Monterrey, le digo: "Tienes anestesia, pero no en la mano, en la boca." Y ahora, en vez de jugar a las tacitas de café del hipnotismo clavándole un agujito, mejor que vengan dentistas maxilofaciales, odontólogos, y que lo que estamos viendo en la pantalla se den cuenta las personas de lo que se puede hacer: realizar la extracción de una pieza dental fracturada sin anestesia médica. Bien, entonces mi propuesta: yo tengo el evento, una noche espectacular que puede ser clasificado como un espectáculo, algunas veces como un show de comedia, pero más allá de una noche de entretenimiento y diversión, yo tengo una propuesta que va más allá de esto. ¿Qué pasaría si a la gente hipnotizada—tuve 13 noches de temporada en Guadalajara, 10 sold-out nights, 1,770 personas hipnotizadas arriba de los escenarios—, qué ocurriría si a estas 1,800 personas, por cerrar cantidades, en vez de decirles "tienes esta anestesia en la mano" o "tienes esta anestesia en la boca", a esa misma materia gris, esa misma masa encefálica, yo deposito otra clase de mensajes? Por ejemplo, ¿a quién le gustaría dejar de ser una persona enojona? Que levante la mano.
Hablante 1: ¿Se puede programar ese mensaje? Sí, nos incluimos. Nos incluimos, sí.
Hablante 2: ¿A quién le gustaría dejar de ser una persona nerviosa?
Hablante 1: El esposo. ¿Cómo que no? Aquí está detrás de cámara el esposo de Karina. Levanta la mano.
Hablante 2: ¿A quién le gustaría dejar de ser una persona celosa? ¿Quién? ¿Histérica?
Hablante 1: No, no, tampoco. ¿Neurótico, amargado? Uy no, a quién le... qué saco.
Hablante 2: ¿A quién le gustaría aprender inglés con mayor facilidad?
Hablante 1: Sí.
Hablante 2: ¿A quién le gustaría no reprobar exámenes?
Hablante 1: A todos los que están aquí detrás de...
Hablante 2: ¿A quién le gustaría ser un mejor futbolista?
Hablante 1: A todos.
Hablante 2: ¿A quién le gustaría olvidarse de aquel malvado que se fue y jamás...
Hablante 1: ...todos los papás millennials, yo creo. No, no de esos, de otros. De otros terians... de otros animales, dependiendo de la generación.
Hablante 2: A ver, de Enrique Torres no voy a permitir que nadie esté mal hablando en mi presencia, de otros animales estamos hablando. Entonces, ¿a quién más le gustaría ser un mejor cantante, un mejor futbolista, un mejor guitarrista, un mejor acordeonista? ¿A quién le gustaría poder escribir canciones que lleguen al alma? Tener ese feeling, esa capacidad para convertirse en una o en un protagonista de la vida.
Hablante 1: Oye, Milton, pero estamos hablando, obviamente es programación, una nueva programación que le estamos... que tú le haces en este caso a nuestro cerebro, pero ¿esa programación no es lo mismo un poco como lo que se habla mucho de manifestar y visualizar y demás, que estás programándote también estos mensajes?
Hablante 2: Pregunta inteligente. Ayer me lo cuestionaban de otra forma. Dice: "¿Esto es lo mismo que meditación? ¿Meditación guiada o tracción dental?". Yo diría: ¿conocen a alguien que con meditación, con el tratar de manifestar del pensamiento del New Age o mediante la programación neurolingüística, yo le diga: "tienes anestesia", perfore mano y no sienta? ¿No, verdad?
Hablante 1: No, esa parte no. O sea, el tema de conseguir a lo mejor una meta, de lograr un objetivo, pudiese ser que sí, pero eso no... no, no que te piquen, ¿no? Y las veces que hemos visto que en los shows se cargan personas así, que normalmente no las podrías cargar, y así.
Hablante 2: Ese es el punto, mi querida Jimena Aguilar. Yo tengo un proceso donde mi proceso sí es médicamente medible. No es porque se me ocurrió manifestar. Yo aquí lo que hago es reprogramar la mente, recodificar el subconsciente de una manera tan profunda que el mensaje entró en lo más hondo del cerebro; y la persona al despertar, como no recuerda lo que dijo o lo que se le dijo cuando estaba hipnotizado, al volver a este mundo real, no sabe por qué, pero los pensamientos se alinean en esa dirección...
Hablante 1: ...como un reset, ¿no?
Hablante 2: Una especie de reset mental, pero que es profundo, tan hondo, que yo podría empezar a preguntar: ¿y qué pasa con la fibromialgia? Me acaba de pasar: la semana pasada recibí un comentario de una mujer de Tijuana, precisamente, que me dice: "Oiga, gracias a que tomé el Mental Evolution, donde lo enfoqué por completo en un problema donde yo tenía tres miomas grandes." Para los que no saben, un mioma es una especie de tumoración benigna, una carnosidad que se presenta en una matriz y genera dolores severos, molestias, balances hormonales y sangrados extraordinarios. Y entonces me dice ella: después de 3 años de estar visitando médicos, haciendo todos los tratamientos habidos y por haber, los médicos la única alternativa que tenían para mí era operarme, quitarme la matriz a mis 30 años, lo que iba a ser tan dificultoso, tan drástico en mi vida, que iba a tener otra clase de problemática. Dije: "Bueno, lo último que voy a hacer es esto porque ya hice todo y nada me funciona." "Bueno, jale el aire." No funciona así. "Jale el aire." No, tampoco funciona así. "Jale el aire." No, tampoco. Ni tanto que queme al santo, ni tanto que no lo alumbre, igual que yo. Se parece a un suspiro de amor, una respiración sacra. Si se respira como yo tengo mi mecánica, vamos a llegar a ese estado mental de hipnosis cataléptica. Y ahí voy a programar mensajes. Me escribe... ¿la hipnosis puede curar una enfermedad? Entonces, yo creo que sí. Con el tema del TDAH, con el... puede llegar a funcionar, pero volvemos al punto medular. Para poder llegar a un estado hipnótico son tres factores: confío, me concentro y respiro. Entonces, una gente que no tiene facilidad para concentrarse no puede llegar a un...
Hablante 1: ...literal. El otro día leí que alguien en internet puso que no hipnotizaban a personas autistas. ¿Es real?
Hablante 2: Es irreal. Si el autista tiene la capacidad de concentración—no obstante que viva en su mundo—y respira como yo lo pido, la probabilidad de que entre en trance hipnótico es de un 89% a un 92%. Ahí podemos llegar.
Hablante 1: Y si yo ya hice todo y funciona... regresamos al caso que platicabas.
Hablante 2: Claro. La mujer me escribe, esto fue hace una semana: "En enero, febrero, en marzo empecé a tomar el Mental Evolution, le di seguimiento a la hipnosis con sus audios y han pasado 4 meses y ya no tengo nada. Empecé un nuevo medicamento, pero medicamentos había tenido tantos que nada funcionaba. Todo el mundo me pregunta: ¿y qué hiciste diferente? Lo único distinto fue la hipnosis con John Milton." Y ahí es donde me encuentro. Me encuentro en un punto importante de mi vida donde soy el más querido y el más odiado de la hipnosis, porque digo...
Hablante 1: ...porque los doctores a lo mejor se te van a echar encima, ¿no?
Hablante 2: Literal.
Hablante 1: Y además, hablabas tú de hipnosis terapia, ¿te consideras, o sea, terapeuta por así decirlo?
Hablante 2: La gente no sabe que soy hipnoterapeuta calificado. Cuando vamos a la historia...
Hablante 1: Sí, queremos las credenciales. Queremos las credenciales.
Hablante 2: Bueno: 1.90 de estatura, voz pelada... m*****, soltero, comprometido, ¿no? Ya, ¿verdad?, bien amarrado. Este... soy filántropo, millonario, de voz muy sensual y aterciopelada. Yo soy Iron Man.
Hablante 1: Ah, cálmate. Bueno, terapeuta...
Hablante 2: Ah, estábamos hablando de otra cosa, o sea, credenciales académicas. Primeramente empecé la hipnosis con Taurus de Brasil. Ingenuamente, vamos a ver, yo cursé primaria, secundaria, preparatoria en el American School Foundation of Guadalajara. Pertenezco al American School, una formación open mind. Y de repente me voy a estudiar la carrera universitaria de licenciado en administración de empresas, área mercadotecnia o business marketing, egresado de la Universidad Panamericana de Guadalajara, la famosa UP.
Hablante 1: La UP. La UP, formación católica con ideas del Opus Dei.
Hablante 2: Okay. Pues opuesto por completo.
Hablante 1: Completamente.
Hablante 2: Y de repente, al estar en la UP, me dieron clases de teología, teología dogmática. Me dieron clases de filosofía uno, filosofía dos, filosofía tres. Me dieron clases de valores, me dieron clases de ética. Salgo al mundo de la hipnosis a hacer hipnotismo en teatro pensando que la gente, por mis estudios y por saber quién era Taurus de Brasil, iban a creer en mi palabra. Efectos de sonido quedarían aquí de cua, cua, cua, cua.
Hablante 1: O sea, dijiste: "soy un..." ¿cómo le llaman a los nepo babies, no? Porque eras hijo de un famoso. Eres hijo de un famosísimo. Oye, porque a Taurus de Brasil justo lo platicamos cuando hablamos: "ay, John Milton va a estar acá en el podcast". Estamos muy contentas porque nos encanta siempre platicar contigo y, pues claro, todo el mundo siempre trae en la mente a Taurus de Brasil, que nos tocó siendo chiquitas y ver cómo se dormían nuestros papás, nuestros primos... o sea, todo el mundo pasamos por la historia. Entonces, obviamente llega John Milton así de "quítense porque pues yo ya lo traigo en las venas" y sí, pero para que eso la gente lo crea lo tiene que vivir, ¿no?
Hablante 2: Ahí va. Cuando yo salgo a hacer hipnosis ingenuamente, como vibro yo mi vida, de pronto me doy cuenta que la gente me dice: "Épale, nada más no se te ocurra llegar a pensar en tu cabecita de algodón que estás haciendo hipnosis de verdad, haces hipnosis de comedia." P pe p pe... a ver, los que estamos...
Hablante 1: ...no, no entenderían. Los jóvenes no entenderían. Por eso... eso es otra historia. Bueno. Pero bueno, se te notó, se te notó el año, querido. No el código postal, pero sí el año de nacimiento.
Hablante 2: Pásala. Si yo soy de BTS para acá.
Hablante 1: Bueno, ya cambiamos de tema. Contamos en... saludos a la gente de Corea.
Hablante 2: Sí, te sigue... Sí, te sigue gente de Corea. John, ahorita vamos a ir... al final vamos a entrar a eso, ¿eh? Vamos a farmear aura. Tú hoy estás buenísimo para farmear.
Hablante 2: No, espérate, ahí viene lo bueno. Es que primero es la parte intensa. Entonces, en este momento yo la semana... hace dos semanas platicaba del caso de Magda y Jorge. Vamos a tener que hacer historia. Guadalajara, Jalisco, México. Era el Teatro Foro de Arte y Cultura y el otro era el Teatro Alarife Martín Casillas, donde está... donde antes uno sacaba las licencias en Guadalajara. Quienes saben de qué estoy hablando saben qué es esto. Aparece Jorge y Magda. Eran dos muchachos que se hipnotizaban tres, cuatro veces por semana. Y le pregunto: "Jorge, oiga, una pregunta, Jorge, ¿usted a qué se dedica?" "Soy chofer de una ruta urbana." "Okay. ¿Y por qué se hipnotiza tanto?" "Me siento bien, se me quita el estrés, los nervios, la ansiedad, me siento a todo dar, me siento muy bien." "¿Y usted se acuerda de lo que hace cuando está dormido?"
Hablante 2: "Nada." "¿Y usted, Magda, una mujer guapa, se acuerda?" "No." "¿Qué hace?" "Soy estudiante." Yo en aquellos momentos era joven, utilizaba el cabello estilo Elvis Presley. Dije: "De aquí soy."
Hablante 1: Tenías cabello. Me imagino a John Milton con...
Hablante 2: Todos los días me rasuro. Triste. Elton... no, Elvis Presley, no... con... literal. Y entonces dije: "De aquí soy." Pero mi papá me decía: "Eh, eh, eh, eh... no platiquen ustedes, los hijos de papá, con la gente que se hipnotiza porque la gente va a pensar que ustedes son amigos de ellos y que ellos se hacen los dormidos..."
Hablante 1: ...que les están dando ahí para que hagan show, ¿no? Que se hagan los dormidos y que venga el famoso palero.
Hablante 2: Y desde ese momento, que yo debo de haber tenido 15, 16 años, entendí la profundidad de la hipnosis que tenía papá. Adelantamos el tiempo: termino la carrera universitaria, salgo a hacer hipnosis, empiezan los ataques. Hoy dicen los jóvenes: "empezaron a funarme". Fui lluvia de críticas tóxicas, lacerantes, destructivas. Pero como sí creo ser algo inteligente, cuando me dijeron "ni se te ocurra pensar que haces hipnosis de verdad", dije: "Bueno, ¿qué creen? Si lo que yo hago es hipnosis de comedia, cua, cua, cua, viene la mía: voy a estudiar hipnosis clínica." Y tomé un curso y otro taller y otro diplomado. Adelantemos el tiempo: 18 asociaciones de hipnosis clínica después, con maestrías en hipnosis, un doctorado de hipnosis clínica aplicada y dos doctorados honoris causa; y desde el año pasado, sorpresa—aquí yo podría soltar el micrófono y decir tracas—, tengo o soy el único hipnólogo—así me autodenomino porque soy estudiante del fenómeno de la hipnosis—que tiene la certificación ISO 9001215 en todo el planeta Tierra para poder hacer un evento de hipnosis de calidad absoluta y total. Y desde hace un par de semanas volvemos a refrendar el ISO 9001215.
Hablante 1: Wow, felicidades.
Hablante 2: Muchas gracias.
Hablante 1: Por eso los shows están en México, en Estados Unidos y en todas partes. Te decías: "si tienes fans coreanos."
Hablante 2: Creo que sí.
Hablante 1: ¿Cómo manejas...